La ciberseguridad es la mayor amenaza a la que hoy se enfrentan las empresas y los negocios según el Global Investor Survey 2018.

El 41% de los entrevistados se muestran demasiado preocupados por el aumento de los ciberataques y lo consideran el principal riesgo para las empresas, por delante de la incertidumbre geopolítica (39%), la velocidad de los cambios tecnológicos (37%), el populismo (33%) o el proteccionismo (32%).

El estudio muestra que los inversores y los ejecutivos tienen una visión distinta sobre cuáles son los grandes riesgos para las empresas. Los presidentes están más preocupados que los inversores por la gran regulación, el terrorismo y el aumento de la presión fiscal.

Loa inversores ponen el acento en el auge del populismo y del proteccionismo. Ambos, coinciden en situar la ciberseguridad, la incertidumbre geopolitica y la velocidad de cambios tecnológicos entre las grandes cuestiones “les quitan el sueño”.

Los inversores se muestran confiados sobre la evolución de la coyuntura internacional en los próximos doce meses. El 54% espera una mejora de la economía mundial, mientras que los inversores son mas pesimistas que los presidentes sobre el crecimiento de los ingresos de las empresas.

Ambos coinciden en priorizar el crecimiento orgánico por delante de la reducción de costos, la creación de alianzas o las fusiones o adquisiciones.

Los inversores esperan unos mayores niveles de disrupción que los presidentes en el ámbito tecnologico (85% contra el 64%), en el del comportamiento de los consumidores (81% contra el 68%), y sobre los nuevos canales de distribución (75% contra el 60%).

También, aumentan respecto al año pasado (del 13% al 26%) el porcentaje de los inversores que esperan una reducción de las plantillas en 2018 como consecuencia de la automatización.

La opinión es uniforme cuando se pregunta a los inversores y directivos sobre los destinos más destacados para la inversión en 2018. Estados Unidos, China, Alemania, Reino Unido e India repiten como los cinco primeros de la lista.

Lo mismo ocurre cuando se les pregunta a ambos colectivos sobre hacia dónde consideran que progresa el orden económico y político internacional. Tanto los inversores como los presidentes y consejeros delegados entrevistados afirman que vamos hacia un mundo mucho más fracturado.

Los inversores consideran que la globalización ha supuesto grandes avances a la hora de hacer negocios: ha facilitado el movimiento de capitales, de personas y de bienes y servicios y ha permitido la conectividad universal.

Hay otros aspectos donde sus efectos no han sido favorables, como en la lucha contra el cambio climático, la escasez de recursos naturales y para reducir las diferencia entre ricos y pobres.