A más de cinco años de la partida de su hija Blanca, Benjamín Vicuña habló a corazón abierto y contó cómo hace para seguir todos los días adelante. Además, dijo que la recuerda con sus hijos Bautista, Benicio y Beltrán y que cuando los ve a ellos, también la ve a ella.

“Es difícil hablar del tema, después de varios años decidí abrir la puerta, por esto de que muchas personas ven en mi un referente para pasar por algo así doloroso”, contó en El diario de Mariana y agregó: “El dolor y el duelo es algo sumamente personal, no hay una receta. Se extraña a morir, pero con amor y fe, se reconstruye. El dolor puede transformarse en una sonrisa”.

Para eso, necesitó fundamentalmente tiempo: “Dios te da cosas, la naturaleza es maravillosa y no puedo dejar de sentir, sobre todo con un bebé recién nacido, que la vida hay que vivirla, apostar por ella, honrarla”, dijo, en referencia a su hija Magnolia, fruto de su relación con Eugenia Suárez.

Anteriormente pasó por distintas etapas: “Rabia, incomprensión, un desarmarse completamente y empezar de a poco a juntar los pedazos y es bonito cuando lago tan doloroso puede llegar a ser también tu inspiración. Blanca es mi inspiración de vida, en el trabajo, en todo”.

“La recuerdo con sus hermanos (Bautista, Benicio y Beltrán). Hablamos con ellos de ella y ahí ves la desdramatización de los más chicos. Los veo a ellos y ella esta acá, con nosotros”, agregó.

Durante mucho tiempo su manera de canalizar el dolor fue a través de su trabajo: “Dejé mi vida en una película que hablaba de dos padres que perdían un hijo y la gente me contactó, empecé a sentir una responsabilidad. No puedo levantar una bandera, pero si en algo puedo servir… yo antes era muy celoso a la hora de hablar de esto”.

La hija mayor del actor con Pampita, murió el 8 de septiembre del 2012 en Chile a los seis años, luego de casi diez días de internación. “Dios quería otra flor para su jardín y la eligió a Blanca”, fueron las palabras de la modelo a través de las redes sociales para despedir a la pequeña.