Para permitir los pagos dentro de su plataforma de e-commerce, Amazon podría ofrecer un servicio financiero, más concretamente una cuenta bancaria, a sus usuarios para que abonen sus compras con el dinero que tengan allí depositado.

De esta forma, el gigante del comercio electrónico pretende seducir a los nuevos consumidores que usan medios de pago en línea y también a aquellos que no están bancarizados, según reveló The Wall Street Journal.

Además, Amazon también podría ahorrarse las comisiones que abona a los bancos para procesar las transacciones que realizan sus consumidores. Para ello, ha mantenido negociaciones con los bancos Capital One Financial y JP Morgan, donde este último ya está trabajando con la compañía con la tarjeta de crédito Amazon.

El modelo que utilizará la compañía de Jeff Bezos será asociarse a los bancos y no convertirse en una competencia, ya que la regulación para transformarse en una entidad financiera requeriría una fuerte inversión de fondos.

Pero podría mitigar algunos de los costos derivados del uso del sistema bancario, con el lanzamiento de una cuenta que sea atractiva para los usuarios que ya utilizan su plataforma para comprar artículos, libros digitales, aplicaciones o contenido audiovisual.