Alberto Abad, todavía jefe de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) hasta fines de marzo, pronosticó este lunes que Argentina no va a lograr un “boom” económico, pero aseguró que el Gobierno “está yendo por el sendero que tiene que ir”.

“No es que va a ser un boom, pero se está yendo por el sendero que tiene que ir. Todos sabemos que la política es un arte de equilibrar entre el corto y el largo plazo. Cuando uno arbitra sobre el corto plazo, lo más probable es que el largo plazo sea desastroso a nivel país”, consideró el funcionario en declaraciones a Radio Mitre.

En esa línea, el funcionario saliente, que presentó su renuncia el viernes pasado, afirmó que “a este Gobierno le ha tocado arbitrar entre el corto y el largo plazo. Está arbitrando a favor del largo y por eso está pagando costos en el corto plazo”.

Abad aseguró además que su renuncia – que Perfil había adelantado en octubre- “es más que nada un retiro”. “Es un acto de libertad. A los 73 años, tengo cierto derecho a reconstruir mi vida familiar”, comentó, a modo de desestimar las versiones de una relación tensa con los hombres fuertes del Gobierno..

Leandro Cuccioli, el secretario de Servicios Financieros de la Nación dependiente del Ministerio de Finanzas, que lidera el polémico ministro Luis Caputo, será el reemplazante de Abad al frente de la AFIP. Cuccioli, según descubrió PERFIL, operó en paraísos fiscales y tiene inversiones en fondos de Islas Caimán.

Abad comentó que “la recaudacion y los ingresos fiscales forman parte de dos componentes, los ingresos y los gastos”. “Y la estructura de gastos en la Argentina y en el mundo tiende a ser inelástica. El proceso de la baja del gasto se está produciendo lentamente, mientras tanto cruje”, explicó.

También propuso una comparación con los países más desarrollados: “Hay que ver a los países a los que les va bien, a las democracias escandinavas. Son naciones que se ordenaron política y socialmente”.

El funcionario -quien permanecerá en su cargo hasta el 31 de marzo próximo- destacó que su gestión (involucrada en la filtración del último blanqueo de capitales) “fue una experiencia muy buena”. “Hicimos lo posible. El equipo sigue estando, están todos capacitados, es gente honesta. Llegué contento a este Gobierno y me voy contento”, aseguró.