La localidad de Villa Tesei puede finalmente respirar tranquilidad. Néstor Montiel, quien está señalado como el presunto autor del femicidio de Nadia Arrieta, de 31 años, fue detenido en Avellaneda. La joven apareció degollada dentro del local en el que trabajaba el último jueves y el acusado, que gozaba de libertad condicional, se mantenía prófugo desde entonces.

El acusado fue encontrado finalmente en la ciudad de Sarandí, en el cruce de las calles Gral. Escalada y Edison cinco días después del crimen.

La detención se llevó a cabo por efectivos de diversas comisarías de Hurlingham con el apoyo de la DDI de Morón y se puso fin a una búsqueda frenética de días.

A lo largo de los cinco días, los investigadores habían recogido pruebas suficientes sobre la responsabilidad de Montiel en el femicidio pero no lograban dar con él. Se llegaron a realizar cuatro allanamientos en Hurlingham y Banfield, se encontraron mochilas con el juego de llaves y productos de la tienda de la víctima y hasta se consiguieron las imágenes de cámaras de seguridad que lo mostraban abandonando el local donde se produjo el hecho, pero aún no se encontraba su paradero.

Los investigadores comprobaron además que el sospechoso había sido condenado en 2004 a una pena de 18 años de prisión por un hecho cometido en 2001. La sentencia lo encontró culpable de “tentativa de homicidio, robo calificado, abuso sexual y privación de libertad agravada”.

Si bien el cumplimiento de la pena finalizaba en octubre de 2019, Montiel consiguió la libertad condicional en 2014, gracias a una apelación interpuesta por su defensa ante la Sala I de la Cámara Penal de Morón. Su salida estaba sujeta a que el individuo debía mantenerse bajo un estricto control psiquiátrico por parte de especialistas.

La polémica surgió dos años después, en 2016, cuando aún con la oposición de la jueza de ejecución penal y del fiscal de la causa, la Cámara Penal de Morón decidió finalizar el control psiquiátrico del sujeto.

Montiel fue descubierto así por las cámaras de seguridad de las calles de Villa Tesei, cuando abandonaba la propia regalería en la que trabajaba Nadia junto a su madre Betty. Ese hallazgo condujo a un importante operativo por parte de la Policía en diferentes sitios del conurbano bonaerense.

Una vez chequeada la identidad del sospechoso gracias a las cámaras de seguridad, las fuerzas de seguridad desplegaron un imponente operativo en su búsqueda. Se realizaron allanamientos en cuatro domicilios diferentes.

La primera búsqueda se dio en un domicilio ubicado en la calle Pérez Galdos al 1400, en Hurlingham. Allí no se encontró ningún objeto de importancia en la investigación.

Lo mismo sucedió en la segunda casa requisada, en la calle Bilbao al 300, en Banfield.

El primer hallazgo se dio en una peluquería ubicada en Nogoyá al 1700, también en Banfield. Allí se encontró una mochila verde que supuestamente Montiel cargaba al momento de abandonar el local de la víctima.

En esa mochila se encontró el juego de llaves de la propia Nadia Arrieta, por lo que se lo estableció como el responsable del femicidio. También se halló un cuchillo que deberá ser sometido a análisis para determinar si fue el arma con la que murió degollada la joven.

El cuarto domicilio registrado se ubicaba en la calle Minetto al 700, también en Banfield. Allí se encontró una bolsa de friselina azul que también cargaba Montiel a la salida de la regalería.

Dentro de esa bolsa se hallaron unas latas de cerámica sustraídas del local de Nadia Arrieta. Se supone que el sospechoso ingresó a la tienda con la excusa de comprar algunos productos de la misma. Después de analizar las huellas dactilares en esos objetos y compararlas con las huellas aparecidas en la escena del crimen, se sumó una nueva prueba contundente en contra del sospechoso.

Se encontraban dos personas en el último inmueble al momento del allanamiento. Uno de ellos, de nombre Alan, reconoció ser el cuñado del sospechoso. De acuerdo a informaciones extraoficiales, se estima que la policía estuvo muy cerca de encontrarse con Montiel en uno de los domicilios.

Según pudo averiguar Infobae, para concretar la detención fue clave el rastreo de actividad del celular personal del sospechoso.