El rosarino Messi llegó a 600 goles en su carrera

El volante de Barcelona marcó un golazo en al victoria ante Atlético Madrid. El gol no solo marcó el triunfo sino que marcó una nueva marca en su carrera.

Lo que todos suponían que iba a pasar en el tiro libre, se hizo realidad: la Pulga apoyó la pelota, apuntó al ángulo y ahí la clavó, ante la desesperada estirada de Oblak que apenas pudo tocarla. De otro planeta.

Venía de hacer uno por abajo de la barrera y, al partido siguiente, otro colocando la pelota en el ángulo apuntando al palo del arquero. Pero a la Pulga no le alcanzó: en el partido clave en la pelea por el título, se despachó con otro remate excepcional que dejó a todos boquiabiertos.

El crack argentino fabricó una falta en el borde del área, justo para su perfil zurdo. De ahí en más, pasó lo que todos sabían que iba a pasar: colocó la pelota en el césped, apuntó y ejecutó con precisión quirúrgica para que la estirada de Jan Oblak sea solo un intento desesperado por torcer un destino indeclinable.