Tiempo atrás, y más de una década después de su emisión, Poné a Francella fue señalado por algunos de sus sketchs -como La Nena, que realizaba Julieta Prandi-, que fueron considerados sexistas. Pero Guillermo Francella, su creador y protagonista, explicó que “son etapas” de la televisión, habida cuenta de que el ciclo salió al aire en 2001 y 2002.

“Hay ciertas cosas que hoy no se podrían hacer -puntualizó Francella- porque está muy sensible todo este tema, y es totalmente lógico que se presente (así), que se ponga en primera línea”. Además consideró que, en ese sentido, las bromas de Alberto Olmedo “y tantas cosas más” serían mal recibidas en la actualidad.

En diálogo con el programa Modo Sábado, de Radio Nacional, se explayó: “También dijeron que era un programa que denigraba a la mujer, y no lo veo de esa manera. Al contrario: las actrices del programa (Florencia Peña, Andrea Frigerio, Cecilia Milone y la misma Prandi, entre otras) tenían un rol protagónico, con buenos papeles”.

“Estoy de acuerdo en muchas cosas aunque a veces se subraya demasiado. Pero amerita el debate, conversar”, dijo sobre la problemática que se discute en estos días. Porque sin bien el padre de Nico Francella advierte que “siempre hay extremos”, es necesario “traer a la mesa un tema tan sensible”.

Fue entonces cuando el actor fue consultado por Juan Darthés, quien enfrenta denuncias de acoso por parte de tres actrices; una de ellas, Calu Rivero. “No es lindo lo que debe estar viviendo (Darthés), sin duda”, dijo Guillermo sobre quien conoce solo “como colega”, para de inmediato dar lugar a su sinceridad.

“Hay una demanda tan grande de parte de ustedes (los periodistas) para que todos opinemos de todo… y chicos, la verdad, es un dolor de huevos, perdonen la expresión -afirmó-. Hay un tema delicado, sensible, pero cuando no sos protagonista de la situación no está bueno responder tocando de oído. Hay que ser responsable en la respuesta”.

Acto seguido, se dio lugar a un tenso intercambio con la conductora del programa, Tatiana Schapiro.

Francella: —¿Vos qué opinás de Juan Darthés?

Schapiro: —Un hombre que tiene tres denuncias de acoso no tiene que estar protagonizando una tira juvenil en El Trece. Es mi opinión.

Francella: —Digamos: ya está condenado.

Schapiro: —Sí, con tres denuncias de abuso de mujeres no tiene que protagonizar una tira. Y festejo que en Hollywood, ante denuncias de abuso, han corrido a personajes de la industria.

Francella: —Bueno, lo condenaste ante la duda, con antelación, okey. Pero te repito, esto de la condena… qué sé yo. Con las denuncias te basta. Es tu opinión y me parece perfecto. Quería saberlo, como me preguntas vos a mí.

Schapiro: —Estas causas no van a poder ir a la Justicia porque prescribieron, y hay ciertas decisiones que se pueden tomar. Pero no sé si a los oyentes les interesa mi opinión. En las entrevistas lo que importa es la opinión del personaje, que puede no compartirla.

Francella: —No, al contrario, si voy al fondo. Pero me gusta tener pruebas y que las denuncias se confirmen y que de verdad sean constadas. Y no me gusta que la gente responda tocando de oído. En una época vos eras inocente hasta que se comprobara su culpabilidad, y ahora sos culpable hasta que demostrás tu inocencia. Esto es lo que me genera enojo. Estoy en la vereda opuesta de condenar a alguien con antelación.

Luego la entrevista derivó en otras cuestiones, como el debut de Francella como director teatral de la obra Perfectos desconocidos, el 28 de marzo, o su recuerdo por el Oscar de El secreto de sus ojos, en la víspera de una nueva premiación de la Academia de Hollywood.