Alejandro Mercado, un abogado rosarino de 41 años que está preso hace dos meses en una cárcel cordobesa, fue imputado ayer en los Tribunales locales como el autor del intento de asesinato contra un colega ocurrido en 2015 en pleno Paseo del Siglo. La fiscal de la Unidad de Homicidios Marisol Fabbro le atribuyó la autoría del atentado a balazos contra Guillermo Peyrano, funcionario de la Fiscalía de Estado de Santa Fe y ex decano de la Universidad Católica Argentina en Rosario, un incidente que no reconoció avances importantes sino recién ahora. El juez de la audiencia, Román Lanzón, aceptó el planteo de la fiscal y le dictó a Mercado prisión preventiva por 30 días.

Más allá de este caso, el imputado no podría haberse ido en libertad porque lo esperaban de vuelta en la cárcel de Villa María. Allí está alojado tras ser detenido hace dos meses en Marcos Juárez cuando escapaba tras colocar un navegador satelital debajo del auto de un productor agropecuario. El dueño de la casa donde estaba el auto, Diego Bermejo, es hijo de un hombre que fue víctima de una estafa por cifras astronómicas. Por ese delito el padre del ahora imputado, llamado César Manuel Mercado, fue condenado a 3 años de prisión por el juez rosarino Julio Kesuani. Ese caso quedó cerrado en octubre pasado cuando la Corte Suprema de Justicia de la Nación convalidó la condena.

Dos meses después de ese fallo Mercado fue apresado colocando con imanes el GPS en el auto, lo que para el fiscal cordobés Fernando Epelde fue un acto con fines de seguimiento, extorsión o amedrentamiento de las personas que denunciaron y lograron la condena de su padre.

Un fotofit de guía

Si la audiencia de ayer duró casi dos horas fue porque era imposible reportar el intento de homicidio de Peyrano prescindiendo de los detalles del contexto. En su larga exposición, la fiscal Fabbro reveló además que Alejandro Mercado está con procesamiento confirmado junto a su madre por una estafa tendiente a quedarse con 400 hectáreas de campo y un valioso departamento en Rosario que eran de la consuegra de Peyrano, mujer que negó haberles vendido esas propiedades (ver recuadro).

Peyrano fue justamente quien descubrió la maniobra que implicó el juicio contra Alejandro Mercado y su madre. Poco tiempo después de que ésto se denunciara, a Peyrano le pegaron un tiro por la espalda la noche del 18 de mayo de 2015 en España entre Córdoba y Rioja.

Por ese ataque ayer la fiscal imputó a Mercado por homicidio agravado por uso de arma de fuego en grado de tentativa. Fabbro refirió que hubo seis testigos del hecho y se centró en uno de ellos, Atilio C., quien en diciembre de 2016 compuso un fotofit del autor de los disparos, a quien describió por sus largos mechones de pelo y un par de anteojos de montura oscura. La fiscal remarcó esos detalles porque al momento de ser atrapado en Marcos Juárez el abogado Mercado llevaba puesta una gorra, una peluca y anteojos de armazón oscuro. Fabbro señaló que una pericia sobre la fotografía de Mercado tras ser detenido arrojó un 75 por ciento de coincidencia con el fotofit confeccionado por el testigo Atilio C.

Como elemento sobresaliente Fabbro apuntó al llamativo detalle de que en ambas ocasiones Mercado se camufló para impedir ser reconocido y que el aspecto físico resultante, de hecho, no condice en nada con los rasgos del acusado en la audiencia.

La fiscal también subrayó que tanto el imputado como su familia, según trámites judiciales que citó, se dedican mediante maniobras extorsivas a obtener inmuebles y se encargarían de asegurar el producto o provecho de esos fraudes mediante actos violentos. Por ello detalló casos de amenazas sufridas hasta hechos de agresión física hacia víctimas de despojos. Y resaltó como un patrón arraigado el hecho de que cada vez que los Mercado quedaban comprometidos por una resolución judicial en forma casi automática sobrevenían ataques.

Así, poco después de que Mercado y su madre fueran acusados de estafa procesal contra la consuegra de Peyrano, éste resultó baleado. Dos meses después que la Corte Nacional avalara la condena a su padre por intentar quedarse con tres estancias valuadas en 40 millones de dólares, Mercado fue atrapado en Marcos Juárez frente a la casa de las víctimas en flagrante delito, tras inutilizar una cámara de seguridad y colocar el GPS bajo el auto de los dueños.

“El objetivo fue amedrentar o atacar a las víctimas ante cada paso procesal que hubo en su contra”, dijo Fabbro. Y resaltó que cuando detuvieron a Mercado en diciembre había mucho más en juego que una condena a tres años de prisión en suspenso de Mercado padre o una condena por estafa procesal del ahora imputado. “El motivo era un campo de 400 hectáreas en Cañada de Gómez y un departamento en Rosario”.

“Imputan con nada”

El defensor de Mercado, Paul Krupnik, pidió la nulidad de la acusación. “Esta es una causa que recuerda a las actuaciones de la vieja Sección Robos y Hurtos de la Policía en la década del 90. Están imputando una tentativa de homicidio con nada. Todo se basa en pruebas nulas con total falta de coherencia entre imputación y hecho. No hay prueba directa ni indirecta que vincule a mi cliente”, dijo.

Para el defensor, “lo único que nos trae aquí es que aparentemente existiría un móvil de causas civiles y penales donde el que ha sido condenado por estafa es el padre de mi cliente”. Krupnik destacó que cinco de los testigos del ataque a Peyrano aludieron al agresor como una persona mayor, un hombre canoso y alto lo que contrasta con el aspecto de Mercado. Cuestionó que el testigo que realizó el fotofit apareció a más de un año de los hechos “sin que se sepa de dónde y con un relato fantasioso”.

Su principal crítica apuntó a la pericia de la Policía Federal que señalaba que hay un 75 por ciento de correspondencia entre ese fotofit y la imagen de Mercado al caer en Marcos Juárez. “No se puede saber con qué criterio científico hace una policía llamada González esa comparación con una foto que además sacó el propio denunciante (Diego Bermejo) de mi cliente”.

El defensor subrayó que hay 80 CD’s con intervenciones de teléfonos que suponen miles de horas grabadas en donde no surge una sola comunicación imputativa para Mercado. Y que el hijo de Peyrano proporcionó patentes de dos vehículos que según él lo siguieron sin que surgiera compromiso alguno para Mercado. Cuestionó, entonces, que la única hipótesis del atentado fue la que se centró en el abogado ahora acusado. “Sin embargo no hay una sola prueba que lo coloque en el lugar del hecho”.