Jorge Debiazzi, un hombre con toda una vida ligada al cine, la bajó la persiana a un emprendimiento que lo tuvo como protagonista excluyente, la proyección de cine de culto en Rosario.

Debiazzi empezó en 1970 con proyecciones en el Microcine Arteón, y desde 1983 se radicó en el salón de eventos de un colegio religioso sobre avenida Pellegrini, el Madre Cabrini, para sumar 60 años ligado a la actividad cinematográfica local. En 2014 fue designado periodista distinguido de Rosario por el Concejo municipal, junto a Daniel Grecco, su compañero de ruta en el programa televisivo “Todo pasa, todo queda”, también dedicado al cine.

Nacido en 1944, desde 1961 fue operador del cine Tiro Suizo y luego, entre 1965 y 1970, trabajó en Canal 3, en primer término como operador de telecine y luego como el primer camarógrafo de estudio Fruto de años de trabajo y su pasión llegó a poseer un tesoro personal de material fílmico relacionado al cine, radio y TV, tanto de reproducciones nacionales como internacionales.

Tras 35 años en el Madre Cabrini y al finalizar la concesión, Debiazzi discontinuará su actividad. Se trata de un alejamiento sin conflictos, porque fue su decisión personal de empezar a los 74 de un nuevo ciclo en su vida con fines de semana liberados para el esparcimiento.

Este domingo se proyectará el último film, y la promesa es la de un cierre a toda orquesta. El sábado a las 16.15, se proyectará Sangre y arena, con Tyron Powell y Rita Hayworth. A las 18.30, será el turno de Por siempre Ray Conniff y a las 20.30 La mentira infame con Aurdrey Hepburn y Shirley Temple.

El domingo a las 16.30 el concierto Romance de André Riu y finalmente cerrará con el Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena, del pasado 1° de enero de 2018.