“El tema del agua en San Javier viene desde hace dos años al menos. Por análisis que tuvo que hacer un particular para su actividad económica, yo tomo conocimiento de la presencia de aluminio en el agua, que es muchas veces superior al máximo permitido por la ley; en el 2015 contenía diez veces más aluminio” expresó Sara Torres para Cadena Oh!, 87.9, Santa Fe.

La denuncia
“Presenté notas a la cooperativa, pedí reuniones. Vino el técnico que realizaba los controles y me decía que era imposible que ocurriera eso. Pero seguí haciendo análisis, a pesar de que ellos se comprometieron a tercerizar los controles, a buscar otro laboratorio. Encontraron que la presencia de aluminio era muy superior” explicó.

“Trataron de adecuar la planta, el nivel bajó, pero todavía está muy por encima de la ley. Ahora se suma esta crisis del río, que nos alerta sobre el impacto ambiental de las actividades humanas; los desechos de una o de otra manera van a parar a las napas o al río” destacó la entrevistada.

En relación a las responsabilidades políticas, Torres afirmó “no estaría de más que las autoridades hicieran un análisis exhaustivo del agua. Hay un problema que es histórico y es que no se puede poner a punto la planta, la municipalidad como garantía de servicio público en última instancia son los responsables últimos, porque es un tema de salud pública. También las autoridades provinciales deben responder, el agua es un servicio vital no podemos seguir demorando soluciones”.

A su vez, la integrante de la Asociación Abuelos por el Agua explicó “el aluminio, si bien no produce consecuencias inmediatas en el organismo humano, se acumula en el sistema nervioso central y produce daños. Hay estudios realizados al respecto. No obtuvimos ninguna respuesta de entidades públicas, de ninguna de ellas, aunque las notas hayan sido presentadas la semana pasada”.