Hace una semana atrás, los nuevos dueños de Oil Combustibles (empresarios pertenecientes al grupo Op Investments) llegaron a la ciudad y confirmaron que la planta refinadora detendría el procesamiento de crudos por primera vez en 80 años de trayectoria, por falta de materia prima.

Si bien en un encuentro que mantuvieron con los trabajadores le aseguraron la continuidad de la totalidad de los puestos de trabajo, la planta estará paralizada al menos por dos meses e importará combustible ya procesado para distribuir en las más de 300 estaciones de servicio que la firma tiene en todo el país.

Ante esta situación, la Unión de Comerciantes e Industriales del Departamento San Lorenzo (UCI) envió una carta al presidente Mauricio Macri, en donde pone de manifiesto su preocupación por el futuro de una fábrica emblema en el Cordón Industrial.

La misiva expresa la incertidumbre sobre el futuro de “una de las unidades productivas energéticas históricas”, pero principalmente por el impacto que podría generar “en la empleabilidad de más de 400 puestos de trabajo directos y más de 600 en forma indirecta, con profesionales, técnicos e idóneos de vasta y amplia experiencia”.

Aseguran también que la preservación de la fuente laboral es fundamental para “la actividad económica, productiva y social, manteniendo y sosteniendo el mercado interno que incide en toda la comunidad, con consecuencias múltiples”. Es por ello que la institución le solicita al mandatario que se trabaje en mediar soluciones que permitan la productividad de la empresa.

El jueves habrá una reunión que podría ser clave.

El secretario general del Sindicato de Petróleo, Gas y Biocombustible, Rubén Pérez, confirmó que el jueves 1º de marzo, tendrán una audiencia con el ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, en donde se pondrá sobre la mesa la problemática de la refinería.