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El ya clásico pañuelo verde a favor del aborto legal

Instalar el debate sobre la despenalización del aborto en el ámbito de la garantía de derechos y de la salud pública es para el secretario de Salud de la Municipalidad, Leonardo Caruana, “un paso fundamental”. El funcionario recalcó que en la ciudad ese camino comenzó a transitarse en 2004, “cuando las organizaciones de mujeres marcaron la huella para que el Estado garantice el aborto no punible y el Ejecutivo lo tomó”. Actualmente, los resultados se ven en indicadores concretos. El jefe de la cartera sanitaria confirmó que desde 2012 en Rosario no hay registros de mujeres que hayan muerto como consecuencia de abortos y que descendieron las internaciones por complicaciones en la interrupción de embarazos. Además, la tasa de mortalidad materna —que mide de la cantidad de fallecimientos por cada 10 mil nacidos vivos— es de 1,78 fallecimientos, cuando la media nacional la duplica con una tasa de 3,5. A nivel país, en 2016, 47 mujeres murieron a causa de complicaciones por abortos.

De cara a la discusión que se dará en el Congreso Nacional y ante el histórico reclamo que plantean las organizaciones feministas, que la semana pasada se manifestaron masivamente con un pañuelazo verde —símbolo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito—, el responsable de la salud pública municipal destacó el trabajo conjunto de las organizaciones de mujeres y la decisión del Estado de “trabajar con equipos, capacitar, elaborar guías y protocolos, y llegar en 2012 a incluir el misoprostol como estrategia de abordaje de las interrupciones de embarazos y de otras técnicas que disminuyen las complicaciones por aborto”.

Indicadores

Todo ese recorrido, recalcó el funcionario, da como resultado las mejoras en los indicadores sanitarios de la ciudad, donde desde 2012 no muere una mujer por aborto, pero además donde la tasa de mortalidad materna es la mitad más baja que la media nacional. “La tasa que mide las muertes maternas por cada 10 mil nacidos vivos es de 1,78 en Rosario, mientras que a nivel nacional es de 3,45”, detalló.

A nivel provincial, el Ministerio de Salud viene avanzando en el mismo sentido de garantizar las interrupciones de embarazo a través de la “Guía técnica para la atención integral de abortos no punibles”, que está vigente desde 2010, y que fue actualizada en 2015 y 2016.

Con esas herramientas, el número de abortos médicos realizados en los efectores públicos de Rosario y la provincia aumentó más de dos veces y media entre 2015 y 2016.

Sólo en la ciudad, donde se registra el 60 por ciento de los diagnósticos para la interrupción legal de los embarazos, el número de mujeres que pudieron acceder a la práctica y a ese derecho pasó de 106 en 2015 a 279 en 2016.

Política

“De acuerdo a la perspectiva del derecho y como lo marcan los lemas de las organizaciones de mujeres, este proceso tiene que ver con garantizar la decisión sobre sus cuerpos, que pasa por la interrupción del embarazo, pero también con garantizar el acceso a todos los métodos anticonceptivos”, indicó Caruana, y recordó el trabajo de dos décadas que se lleva adelante a través del Programa de Salud Sexual y Reproductiva de Rosario.

“También ese trabajo redunda en resultados”, remarcó y detalló la baja en el número de embarazos adolescentes. “En los últimos cinco años viene bajando lentamente la tasa de fecundidad en la franja de 15 a 19 años —continuó—; y ese es un trabajo de acompañamiento que hace el Estado, no sólo a través de la dispensa de métodos anticonceptivos, sino también de proyectos de inclusión a través del estudio y el empleo”.

“En 2012 ya incluimos el misoprostol como estrategia de abordaje de interrupciones de embarazos”