Nueve hábitos que atentan contra la productividad

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Los malos hábitos pueden atentar contra la productividad en el trabajo. Más o menos frecuentes, estas prácticas pueden provocar una merma en su rendimiento laboral. Corregir estas conductas, por lo tanto, significaría no sólo una mejora en la eficiencia del trabajador sino también de la organización.

Un artículo publicado por el Dr. Travis Bradberry, y citado por el sitio Apertura.com, recopiló nueve prácticas y comportamientos habituales que atentan contra la productividad.

1. Navegar la web impulsivamente. Por lo general, a una persona le lleva 15 minutos abordar de lleno una tarea. Una vez que lo hace, ingresa en un período de euforia llamado flujo en que se aumenta la productividad hasta cinco veces. Cuando una persona se distrae navegando la web, sale de ese flujo productivo y le cuesta más volver a su etapa productiva.

2. Perfeccionismo. Las ideas necesitan tiempo para desarrollarse, y es común que las personas tiendan a detenerse al momento de comenzar una tarea porque consideran que sus primeras ideas pueden no ser las mejores. ¿Pero cómo pueden producir algo extraordinario si no empiezan a trabajar y le dan a sus ideas tiempo a desarrollarse? La mejor frase para motivarse es: “Uno puede editar una mala página, pero no puede editar una página en blanco”.

3. Reuniones. Las reuniones son una de las cosas que más atentan contra la pérdida de tiempo en el trabajo. El autor del artículo dice que las personas ultra productivas esquivan las reuniones todo lo que pueden, y que cuando tienen una reunión le informan a todos los presentes que deben atenerse al tiempo estipulado para la misma.

4. Responder mails al instante. Las personas productivas no permiten que los mails los interrumpan de manera constante. Es por eso que priorizan los correos enviados por las personas a las que consideran más relevantes, o la información más urgente.

5. Multitasking. El hábito de abordar múltiples tareas al mismo tiempo es uno de los que más atentan contra la productividad. Estudios confirman que las personas más productivas son las que abordan una tarea a la vez, y que aquellos que reciben mucha información de forma simultánea o van alternando entre tareas tienen una mayor propensión a prestar atención.

6. Postergar las tareas más arduas. Las personas cuentan con una cantidad limitada de energía mental. Y a medida que agotan esa energía, la productividad comienza a declinar. Es por eso que recomienda abordar las tareas más complejas por la mañana, cuando la mente está con mayor energía.

7. Usar la computadora, el teléfono o la tablet antes de dormir. Este es uno de los hábitos más comunes y que las personas no comprenden el daño que producen, ya que la luz que emana de estos aparatos afecta la calidad del descanso y posteriormente a la productividad.

8. Posponer la alarma del despertador. Cuando una persona duerme su cerebro recorre una serie de ciclos, y el último de ellos lo prepara para despertarse. Cuando la persona pospone la alarma y se vuelve a dormir, pierde este estado de alerta y se vuelve a despertar más cansado y menos productivo.

9. Ingerir productos con mucha azúcar. La glucosa actúa como el combustible para la energía que necesita el cerebro, y que así coma poca cantidad de azúcar la persona se siente cansada, con mucha cantidad de glucosa provocó una sobre excitación, lo que dificulta la concentración.

PUNTO BIZ