Cerró una ferretería de 70 años

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“Me duele tener que tomar esta decisión, pero no da para más”, se lamentó la dueña de la ferretería De Luca, un comercio con 70 años de trayectoria en la capital de la provincia, que cerró sus puertas debido a la sucesión de robos de los que fue víctima en los últimos tiempos.

La inseguridad logró lo que las profundas crisis que atravesó el país no pudieron y eso que el negocio, un emprendimiento familiar atendido por sus propietarios, logro surfear los vaivenes de la economía con hidalguía y siguió atendiendo los requerimientos de los santafesinos.

El local está ubicado en Pasaje Irala y avenida López y Planes, y es un viejo conocido de los vecinos de un barrio donde poder hacer uno mismo los arreglos del hogar es un orgullo de propios y ajenos. Fue fundado en 1948 y ahora, acosado por la delincuencia que no le dio tregua, bajó la persiana.

El último robo fue el 15 de diciembre y quebró la voluntad de los dueños que dijeron: “no va más”. “Me enteré que habían roto un vidrio y había entrado a robar”, contó resignada la mujer hoy a LT10, y explicó: “Son muchos lo hechos delictivos que sufrimos con mi familia en poco tiempo”.

“Es difícil cerrar, sobre todo por los años de trayectoria, no nos quedó otra”, confesó sin ocultar la tristeza que la embargó haber decidido poner fin a la historia de un negocio que fundaron sus abuelos y que la acompañó toda la vida.