Destrozos en el teatro: culparon al viento

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El subsecretario municipal de Cultura de San Lorenzo, Adrián Katzaroff, explicó los motivos por los cuales se derrumbó un sector del cielorraso del Teatro Algo Braga, mientras se desarrollaba una velada de danza de una escuela de la ciudad, provocando heridas en dos personas.

El funcionario atribuyó lo ocurrido al fuerte viento que se abatió sobre la región en la tarde noche del viernes, que luego derivó en fuertes precipitaciones y caída de granizo.

“El viento destrozó una puerta de inspección ubicada en los altos del teatro, el aire se embolsó contra el cielorraso construido con placas flotantes de la platea baja y presionó las placas de yeso de la platea alta, algunas de las cuales desprendieron”, explicó Katzaroff.

También confirmó que el daño ocurrido en las instalaciones de la sala teatral más grande de la ciudad, provocó que “dos personas sufrieran heridas y debieran ser asistidas, además de otras tres que tuvieron una crisis nerviosa y también recibieron atención”.

El incidente ocurrió “durante la última función del año. A partir de ahora la sala queda sin actividad porque comienza, como todos los años, la parada técnica que se efectúa durante el receso de verano, hasta el mes de marzo, durante la cual se realizan tareas de mantenimiento como recambio de cableados, services de los equipos de aire acondicionado, reparación de apoyabrazos de las butacas, entre otras actividades que ya estaban programadas”, detalló.

En cuanto a cómo se reparará el sector afectado, el subsecretario adelantó que “se va a remover en su totalidad el cielorraso de yeso, que data de los años 90 y va a ser reemplazado por placas flotantes, tarea que demandará unos 20 días de trabajo, paralelamente a lo ya programado”, aseguró.

Además, “la abertura que fue destruida por el viento, será reemplazada por una puerta blindada, reforzada, que abrirá hacia afuera”, anunció el responsable del Centro Cultural Brigadier López.

Para Katzaroff, lo ocurrido “fue un incidente atípico relacionado a las inclemencias del tiempo”, y contó que tras el derrumbe de las placas de yeso, “hubo unas 70 personas que no se quisieron retirar del Centro Cultural por la tormenta que a esa hora arreciaba y que había anegado calle Entre Ríos, y fueron trasladadas a la planta alta de biblioteca, hasta que cesaron la lluvia y el viento”.

Por último reflexionó que “los factores climáticos vienen avanzando de una manera tal, que los recaudos que en su momento se tomaron, hoy por hoy resultan insuficientes”.