Controlan el río por presencia de palometas

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Cuando el río está bajo y las temperaturas se mantienen muy altas por varios días, aumentan las posibilidades de que haya ataques de palometas a los bañistas en la costa local. Pero como este año el Paraná muestra frente a Rosario una “altura óptima”, proyección que se extiende a todo el verano, por ahora no se prevé que los cardúmenes de esos peces, “siempre presentes en la zona”, protagonicen avances agresivos como en otras temporadas. La buena noticia es que desde el Acuario prometen “monitorear” la temperatura del agua para articular, si es necesario, un “sistema de alerta” con los guardavidas de los balnearios.

El titular de la Empresa Municipal Costanera Rosario, Lucas de la Torre, recordó que el Paraná tiene este año, al menos por ahora, una altura “justa e ideal para el disfrute de las playas”.

De hecho, la última medición de Prefectura Naval Argentina indicó ayer frente a Rosario un nivel de 3,48 metros, 8 centímetros por arriba del promedio estadístico que para esa costa registra el Instituto Nacional del Agua (INA).

A ello se suma que hasta ahora no hubo en la región una verdadera “ola de calor” (fenómeno que el Servicio Meteorológico Nacional define como el período en que las temperaturas máximas y mínimas igualan o superan, al menos por tres días consecutivos y en forma simultánea, ciertos umbrales que dependen de cada localidad).

Por eso, para De la Torre este verano “no están dadas las condiciones climáticas” de otras temporadas, que sí posibilitaron la llegada masiva de palometas hasta muy cerca de la costa. “Ni siquiera se ven muchos camalotes, que suelen arrastrar peces”, señaló.

Justamente por eso, en La Florida sólo cuentan hoy por hoy con la “barrera de contención” habitual que delimita al sector de los bañistas, pero no con una protección específica contra las palometas.

Aun así, el director del Acuario Río Paraná, Andrés Sciara, recordó que “hay que tener conciencia de que en esta zona las palometas están siempre, todo el tiempo”, ya que “no hacen grandes migraciones”.

Condiciones

Las tres especies que conviven en las aguas cercanas a Rosario, de la misma familia de las pirañas amazónicas, pueden mostrar un comportamiento agresivo en ciertas condiciones y “tender a morder”.

¿Cuáles son esas condiciones? Básicamente cuando hace mucho calor, ya que “su metabolismo está muy activo porque los peces no regulan la temperatura interna y se ponen muy irritables”, y cuando el río está bajo, porque “suelen moverse desde sus ambientes naturales en busca de comida e ingresar a las áreas donde está la gente”.

Además, el verano es la época reproductiva de las palometas y la propia actividad sexual contribuye a que estén “un poco más nerviosas o agresivas”.

De todos modos, Sciara coincidió con De la Torre en que la altura actual del río reduce las posibilidades de encuentro entre palometas y bañistas.

Sin embargo, como el verano es largo, el Acuario prometió “monitorear” la temperatura del agua y a través de esas “mediciones continuas” buscará generar un “sistema de alerta y aviso a los guardavidas” de las playas locales, responsables a su vez de trasladar esa información a los bañistas.

Con todo, el director del Acuario dejó en claro que “las palometas no se alimentan del ser humano”, sino que gracias a sus pequeños dientes muy filosos sólo pueden causar heridas.

¿Consejos para evitarlo? Seguir las indicaciones de los guardavidas y nunca verter “químicos al agua, sino a lo sumo disponer barreras físicas”, como en su momento supo colocar La Florida.