Habrá audiencias pública durante enero o febrero por Aguas

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“Podríamos pensar que, en principio, para febrero ya contaríamos con las conclusiones y el dictamen del Enress”, dijo el presidente del Directorio del Ente Regulador de los Servicios Sanitarios, Oscar Pintos, respecto del pedido de aumento de la empresa Aguas Santafesinas SA.

Al día siguiente del ingreso de la propuesta avalada por el ministerio de Infraestructura, el titular del Enress explicó que en el Enress “no vamos a cortar la actividad durante enero, aunque el grueso del personal tome sus licencias ese mes, justamente para avanzar con el pedido de ASSA”.

Respecto de la fecha para celebrar la audiencia pública abierta a los usuarios, indicó: “pretendemos resolverlo en un tiempo prudente, la audiencia pública todavía no tiene las fechas para las tres reuniones y esa es una materia que tiene que resolver (entre otras) el Directorio. Este años vamos a contar con reuniones en Firmat, además de Santa Fe y Rosario”.

Criterios

Pintos advirtió que el Enress -en 2017- formuló serias críticas a la forma como la empresa presentara sus números.

Aunque todavía no se conoce en profundidad el contenido de la actual propuesta, es importante señalar que el Ente no acepta que se carguen los costos de la llamada “amortización acelerada de la infraestructura” porque “si bien es cierto que desde el punto de vista legal la empresa termina en 2025, lo real que es que las plantas, las redes, los equipos y todo lo necesario para ambos servicios son bienes del Estado, que no se van a perder”.

En 2017 las críticas del ente al aumento de Assa provinieron de la aplicación de ese criterio contable que, en pocas palabras, abultó los costos.

También se objetó la decisión del gobierno provincial de cargar sobre la compañía el costo de operación de los acueductos. Y hubo “observaciones sobre el gasto en el rubro insumos químicos”, recordó Pintos.

Propuesta

Tres cuerpos voluminosos de carpetas ingresaron esta semana al Enress, que ya ha girado a sus respectivas gerencias, para su análisis. De esa montaña de papeles, todo lo que sabe es que se pide un aumento en dos etapas: 25% con la facturación del tercer bimestre y otro tanto con la del cuarto, pero acumulativo.

“Nuestra resolución siempre incorpora la opinión de los usuarios sobre el servicio. En cada resolución recuperamos los planteos de los usuarios sobre cómo funcionan las prestaciones de la empresa y una de las más importantes es la imposibilidad de continuar con el régimen tarifario vigente, que fue diseñado para un esquema pensado para un prestador privado que no contemplaba la micromedición”, dijo el funcionario. 

Sobre los caudalímetros, destacó que “hay una decisión política, acciones de la empresa, inversión del gobierno provincial y planes del gobierno nacional” para que se instalen medidores domiciliarios.

Sostuvo que “se ha avanzado mucho en Rafaela y esto va mejorar la situación ante los picos de demanda. Suponemos que lo vamos a notar en este verano. Pero queremos que esto se replique en las dos ciudades más importantes: Santa Fe y Rosario. Con estos primeros días de calor, vemos que en la zona norte de la ciudad capital la presión del servicio es baja”.

Tras lamentar que “aún hoy el sistema catastral determina el consumo asignado, algo anacrónico e injusto”, destacó que existe una comisión que forman el ente, el gobierno y la empresa que “en un plazo relativamente breve” presentará un proyecto para “contar con un nuevo régimen tarifario”.

Qué se evalúa

El titular del Enress, Oscar Pintos, dijo que el organismo debe evaluar “con las limitaciones propias de la transición (ver aparte) la razonabilidad de los números que presenta la empresa”.

Se lleva a cabo “un análisis de las cifras que brinda la empresa, que en pocas palabras consiste en verificar y contrastarlas con lo que nosotros llamamos costos eficientes”, unos parámetros contables que permiten hacer comparaciones.

“Así podemos ver cuáles podrían ser los avances o los retrocesos de ASSA respecto de estos costos eficientes: nosotros realizamos un dictamen no vinculante para que luego la autoridad de aplicación defina el aumento”, destacó.

“Sólo señalamos cuál es la razonabilidad de los números, no los definimos. Actuamos, en los hechos, como un organismo técnico de asesoramiento para que la autoridad de aplicación ponga la firma”.

Diez años de una transición que iba a durar sólo tres

El presidente del Directorio del Enress recordó que sigue vigente un sistema transitorio “que había sido pensado para tres años y ya lleva diez”.

Ese marco, explicó Oscar Pintos, que “establece algunas limitaciones” sobre el poder regulatorio del organismo. “De alguna manera está interferida la capacidad de regulación tarifaria”, el Enress queda “limitado a la elaboración de una resolución que no es vinculante para determinar el aumento”, explicó.

“Desde hace años planteamos la necesidad de ir a un régimen definitivo, que es el que va a permitir cumplir al ente con sus verdaderas facultades regulatorias”, señaló.

Esto se originó cuando la provincia recuperó el servicio que estaba en manos privadas (desapareció Aguas Provinciales y se creó Aguas Santafesinas). “Se consideró que era lógico contar con un período de transición para que algunas facultades previstas en el contrato con el concesioneario -y en la Ley 11.220- tuvieran algún tipo de limitación como consecuencia de todos los problemas que iba a acarrear ese traspaso del sector privado al público, amén de todos los problemas que conllevaba la creación de una nueva empresa”.

Se había fijado un plazo de hasta tres años. Pero no se cumplió. “Hubiera convenido que se creara un nuevo régimen de vinculación del Estado y la empresa que redefina funciones, criterios y obligaciones”. Sucesivas prórrogas han convertido en permanente lo que iba a ser transitorio.

La normalización implicaría fijar objetivos, el objeto de la empresa ASSA, su forma jurídica: si seguirá o no como sociedad anónima o una sociedad del Estado, cómo se van a constituir sus ingresos, quién se hará cargo de las inversiones en infraestructura, en síntesis definir un modelo de prestación. “Hoy se impone en el país el criterio de que las empresas, con sus tarifas, financien el funcionamiento y el mantenimiento de la infraestructura. Y que las grandes obras las haga el Estado”, señaló Pintos.

“Ese es el esquema que en los hechos hoy se lleva adelante también en Santa Fe, pero no ha sido volcado aún a un conjunto normativo para que quede claro para todos los actores. Significaría recuperar el concepto de empresa, es decir, que debe manejarse con sus ingresos y con sus gastos. Implicaría una necesidad y una búsqueda de la eficiencia. Sería una manera de garantizar un mejor funcionamiento”, advirtió.

Ante una pregunta, respondió que “en cualquier lugar del mundo, una de las facultades naturales del regulador es fijar tarifas. Esa transición ha sido desplazada a la autoridad de aplicación”, es decir, el gobierno provincial. 

¿Abril o mayo?

El pedido de aumento de Aguas Santafesinas SA contempla dos incrementos del 25%. El primero en el tercer bimestre y el segundo en el cuarto, de carácter acumulativo, lo que terminaría por elevar la tarifa un 56%.

La solicitud, al referirse la primera suba, menciona el mes de abril, que -según confirmó el Enress a El Litoral- no corresponde al tercer bimestre. Más aún, para el ente regulador el primer aumento debería operar a partir de mayo-junio, y el segundo julio-agosto.

Una confusión puede ser el origen de esa diferencia. Desde el punto administrativo y normativo los bimestres comienzan con cada año. Sin embargo, para equilibrar los flujos financieros de la empresa, la facturación de la ciudad de Rosario cae en un mes diferente del resto de los usuarios de la provincia.

Así, en la ciudad del sur el primer bimestre es diciembre-enero, mientras que en el resto de los distritos servidos por Aguas se trata de enero-febrero, tal como indican las normas administrativas.