Santiago Grassi: “Estoy en el camino correcto”

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El nadador santafesino, Santiago Grassi, regresó a Santa Fe para pasar las fiestas de fin de año junto a su familia, tras desembarcar a principios de temporara en la Universidad Auburn, Alamaba, en los Estados Unidos.

La ciudad donde se encuentra es chica, cuenta con unos 35.000 habitantes, y un estadio de fútbol americano para 80.000 espectadores. La universidad a la que asiste tiene cerca de 36.000 alumnos es pública y localizada en Tuscaloosa.

Un día de Santiago en Estados Unidos comienza de seis a ocho de la mañana con un entrenamiento; luego cursa en la universidad, y si ello no ocurre, desayuna con el equipo. Al mediodía almuerza, luego puede hacer una siesta o concurrir al gimnasio, y a la tarde, el segundo turno de agua.

“El balance de este año ha sido hermoso, diferente, con muchos cambios, pero a un año de haber dejado mi casa, para irme a Estados Unidos a nadar y estudiar, miro para atrás y ratifico que la decisión fue la correcta” le dijo a Cablevisión Santa Fe el nadador santafesino.

Grassi explicó que “Estoy viviendo una realidad que en nuestro país es dificil de conseguir, una realidad que nosotros la idealisamos, y nos preguntamos como sería estudiar y nadar al mismo tiempo. Hoy en día es algo que disfruto, que me sigue apasionando, y que estoy muy agradecido con el cambio”.

“Este paso que di en mi vida me dió la chispa necesaria para encarar de muy buena manera la preparación de cuatro años para los próximos juegos olímpicos que es uno de los objetivos que tengo por delante”, consideró el deportista formado en el Club Unión en Somos Santa Fe.

Un tema clave fue como es el nivel en el país norteamericano, sobre lo cual comentó que “El entrenamiento en Estados Unidos es mucho más dificil, cuando yo llegué en enero afrontamos una etapa en la cual nos preparamos para competir, y en agosto, fue la pretemporada, la parte dura del entrenamiento. Ahí me di cuenta lo duro que es ser nadador”.

“Puede ver en carne propia lo exigente del entrenamiento que tuvimos dentro y fuera del agua, el tipo de entrenamiento cambió mucho, pero somos un equipo muy grande, somos sesenta nadadores, y entre todos, tiramos para adelante. De ese modo se hace más fácil que cuando uno está sólo, y fue fundamental”, explicó Grassi.

En cuanto al nivel en los torneos que le tocó afrontar, sostuvo que “En lo competitivo, acá hay un puñado de nadadores que lo hacen fuerte y rápido, pero en Estados Unidos vas a una competencia y son cien, y eso hace a la diferencia al momento de competir. Me desacostumbré a subirme a un podio, desde que estoy allá, es muy dificil, los objetivos están, es algo que construyo día a día, y las expectativas para lo que vienen son buenas”.