Apelarán el fallo que envió a prisión a cuatro patovicas

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Néstor Oroño y Alejandro Otte, los abogados defensores de cuatro patovicas involucrados en la muerte de un hombre de 39 años en el boliche On Club de la ciudad de Gálvez (departamento San Jerónimo) presentaron un escrito ante la Oficina de Gestión Judicial con el fin de apelar la prisión preventiva resuelta el pasado 12 de diciembre por la jueza Susana Luna.

Los cuatro patovicas identificados como Juan Pablo Rivero, Juan Pablo “Pato” Ortiz, Cristian David Serrano y Claudio Ojeda se encuentran imputados como quienes causaron la muerte, por medio de asfixia, a Emiliano Arri, el cual se encontraba presente en el boliche en la madrugada del 24 de septiembre pasado.

La causa es instruida por el fiscal de homicidios de Santa Fe, Jorge Nessier, quien imputó a Rivero por homicidio doloso mientras que el resto fueron acusados por partícipes necesarios del deceso de Arri. Dicho episodio se dio a las 4.30 de la madrugada en la zona de guardaropa del local bailable ubicado en Belgrano 643 de aquella localidad.

En su escrito, los letrados defensores pidieron la nulidad de lo resuelto por la magistrada Luna bajo una serie de argumentos que sostienen principalmente que “no se ha tenido un elemental tratamiento, lo referido al encuadre típico del hecho”.

Además, fundamentaron que “de los escasos elementos colectados por la Fiscalía a modo de “evidencias”, no resulta posible sostener que el óbito de Emiliano Arri sea atribuirle al accionar de los imputados”. Es por ésta razón que la defensa planteó que en una de las filmaciones captados por la cámara Nº 8 -que fue utilizada por la Fiscalía como evidencia- queda evidenciado “que si bien Rivero efectuó una llave o toma para inmovilizar a Arri, el cual efectuó una encarnizada resistencia, lo que sumado a su gran aporte físico exigió la concurrencia de cuatro/cinco personas para poder contenerlo”.

“Una vez cesada la presión física de Rivero sobre Arri, y esposado, éste continuó desplegando movimientos corporales durante un espacio de tiempo de siete minutos aproximadamente, desde los 04:20:30. Lo cual es totalmente incompatible con un presunto cuadro de asfixia generado a partir de la presión corporal efectuada por cualquiera de quienes lo redujeron físicamente”, argumenta parte del escrito presentado en los tribunales de Santa Fe.

En tal sentido, la defensa fundamenta que “tampoco se constataron lesiones en la zona de cuello o tráquea compatibles con fuerza física que pudiere haberse ejercitado sobre tal región del cuerpo, con entidad para generar un cuadro de asfixia”.

La figura del “dolo”

Uno de los aspectos que los defensores cuestionan es la calificación jurídica que le atribuyó el fiscal Nessier a los cuatro imputados, la de “homicidio doloso”. Sobre ese punto los letrados sostuvieron que “es evidente en este caso que no se puede predicar o sostener un accionar doloso, por cuanto, la fuerza –mal o bien aplicaba-, tenía como finalidad excluyente reducir a Arri, a punto tal que cuando logran colocarle las esposas, cesa toda agresión física de los ahora imputados sobre la humanidad de aquel”.

“En todo caso, si se empleó una fuerza mayor o inadecuada, extremo que negamos, estaríamos ante un accionar de tipo imprudente, en el peor de los supuestos, preterintencional”, sostiene el escrito presentado para solicitar una audiencia ante un tribunal de alzada.

Por último, Otte y Oroño concluyeron en que sus defendidos, desde que sucedió el caso, sabían de la apertura de una investigación penal pero que sin embargo ninguno obstaculizó la pesquisa o trató de fugarse. “Se desconoce así, el carácter excepcional y de última ratio de la prisión preventiva, pretendiendo que la misma opere a modo de adelanto de pena o con otros fines totalmente extraños a la actuación de la justicia o el aseguramiento probatorio”, sentenció la defensa.