Dos altos dirigentes del fútbol sudamericano van a prisión

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La primera etapa de los juicios del FIFAgate en Nueva York entregó este viernes sus primeros veredictos. El brasileño José Maria Marin y el paraguayo Juan Ángel Napout fueron encontrados culpables por corrupción y enviados inmediatamente a la cárcel.

Entre los cargos para Napout, expresidente de la Conmebol, y Marin, exjefe del fútbol brasileño, están los de asociación para delinquir, fraude bancario y lavado de dinero.

El jurado, en cambio, no pudo llegar a un veredicto sobre la situación del peruano Manuel Burga, y por eso el debate continuará el martes.

La ley que les fue aplicada es la Racketeer Influenced and Corrupt Organizations (Ley de Chantaje Civil, Influencia y Organizaciones Corruptas), más conocida como RICO.

Además, la jueza Pamela Chen, a cargo del caso FIFA, resolvió que Napout y Marin, quienes fueron dos peso pesados de la Conmebol, fueran enviados inmediatamente a prisión, pese a que todavía no dictó su sentencia.

Tras siete semanas de juicio que incluyeron seis días de deliberaciones, un jurado de Nueva York no llegó a una conclusión sobre si el tercer acusado, exjefe del fútbol de Perú, Manuel Burga, es culpable o no del único delito del que es acusado, asociación para delinquir, y por eso seguirá debatiéndolo el martes.

Marin, de 85 años, que presidió la Confederación Brasileña de Fútbol entre marzo de 2012 y el 27 de mayo de 2015, fecha de su arresto en Zurich (Suiza), fue hallado culpable de seis de los siete delitos de los que era acusado por aceptar sobornos a cambio de contratos de televisación y marketing de la Copa Libertadores y la Copa América.

El jurado lo absolvió no obstante del cargo de conspiración de fraude bancario ligado a la Copa de Brasil.

Por su parte, Napout, de 59 años, exjefe del fútbol paraguayo y expresidente de la Conmebol entre mayo de 2015 y su arresto en diciembre de ese año en Suiza, fue declarado culpable de tres de los cinco cargos de los que era acusado: asociación para delinquir y dos cargos de fraude bancario ligado a la Copa América y a la Copa Libertadores.

Los tres acusados son los únicos de un total de 42 que insistían en su inocencia tras su extradición a Estados Unidos, donde se encuentran en arresto domiciliario.

Fueron los periodistas Ken Bensinger y Martin Fernandez, que cubren el juicio, los que contaron que los fiscales querían mandar a los culpables a la cárcel pese a que sus abogados argumentaban que no era necesario hasta que estén sentenciados y que podían seguir con arresto domiciliario”.

Minutos después, la jueza rechazó los argumentos de la defensa y decidió aceptar la sugerencia del jurado. Por eso, luego del fallo, policías de la corte se acercaron a los condenados y se los llevaron.

Según la fiscalía, Napout, Marin y Burga acordaron recibir respectivamente 10,5 millones, 6,55 millones y 4,4 millones de dólares en sobornos de empresas deportivas entre 2010 y 2016.

Los acusados, presentes en la sala, escucharon el veredicto serios, sin mostrar emoción. Los hijos de Napout y su esposa, visiblemente nerviosos, eran los únicos familiares de los acusados en el tribunal.

Cabe aclarar que más allá de estos veredictos, no habrá sentencia todavía para ninguno de los investigados. Esto es porque el jurado solo determina la culpabilidad y no la pena.

Ahora, la jueza Pamela Chen, a cargo del caso FIFA, decidirá la sentencia de los dos condenados, para la que habrá que esperar. Sus abogados, igualmente, pueden apelar el fallo del jurado.