El año en que la tasa le ganó al dólar

''

Los años 2016 y 2017 dejaron grandes utilidades para las lebac, acciones y bonos, mientras que el dólar fue una mala inversión. En el año 2018 las perspectivas deberían cambiar, de lo contrario la argentina estará más cara en dólares y el consumo se seguirá resintiendo. La política de financiar con deuda estos desequilibrios no es infinita.

En el año tuvimos 16 licitaciones de tasas de interés llevadas adelante por el Banco Central bajo la denominación de lebac, la tasa promedio fue del 25,1% anual, sin embargo, si reinvertimos los intereses la tasa se eleva al 28,3% anual.

El tipo de cambio paso de $ 15,85 al 31 de diciembre de 2016, al nivel de $ 17,87 al cierre del día jueves, una suba del 12,8% anual.

La tasa duplico largamente la rentabilidad del dólar, si apostaste a lebac ganaste un 15,5% anual en dólares.

¿Qué efectos dejo en la economía real estos resultados? claramente un dólar poco competitivo para exportar, y muy atractivo para importar. En materia de turismo las salidas al exterior fueron record, mientras que el turismo receptivo sigue planchado.

Por el lado de las tasas, las empresas este año tuvieron los créditos productivos que irán desapareciendo en el año 2018, quedaremos expuestos a un futuro de tasas muy elevadas, y los emprendimientos deberán pensarse con capital propio.

La inflación en los primeros 11 meses del año fue del 21%, y podría terminar en el 24% anual. Si medimos la tasa de las lebac media del año sobre la inflación pasada, tenemos una tasa positiva del 4,3% anual. La tasa de lebac de diciembre fue del 28,75% anual, y se ubicaría 4,75% arriba de la inflación esperada.

La pregunta del millón es que será de la inflación en el año 2018. Existen varios pronósticos a saber.

Banco Central espera una inflación del 10% anual, con un desvió de + o – 2%

La media de mercado espera una inflación del 16,6% anual.

Nuestra expectativa de inflación es el 20% anual.

Con un banco central que paga una tasa a un año vista del 28,75% anual, todo hace presumir una inflación igual o mayor al 20% anual.

En el escenario 2018 aparece un nuevo actor a tener en cuenta, que es el impuesto a la renta financiera. Las colocaciones en lebac tienen una tasa impositiva del 5%, por ende, la tasa anual es del 27,3% anual. Los plazos fijos también están gravados, por ende, la tasa de plazo fijo que hoy se ubica en el 24,3% anual para grandes colocaciones, si le restamos la tasa impositiva nos queda en el 23,1% anual, una tasa que estaría por debajo de la inflación corrida en el año 2017.

Para las colocaciones en dólares la tasa de impuesto a la renta financiera es del 15% anual, por ende, si compramos un bono en dólares como el Bonar 2027 que rinde el 5,6% anual, limpio de impuestos nos va a rendir el 4,76% anual. Si tenemos en cuenta que un bono de tesorería de Estados Unidos a 10 años rinde el 2,5% anual, la tasa de riesgo país se ubica en el 2,26% anual que es la diferencia entre lo que rinde un bono local y el bono americano. A priori luce como una tasa muy baja en función de todos los problemas que tiene el país para bajar la inflación, ser competitivo y corregir el déficit fiscal.

Lo más importante es que el gobierno impositivamente inclina la balanza a favor de los pesos, ya que la tasa de impuesto a la renta financiera es más baja en pesos que en dólares.

Las acciones no están alcanzadas por el impuesto a la renta financiera, pero le problema es que la cotización es muy elevada, el índice merval cerró en 28.500 puntos, y en el año subió el 68,4%, si lo medimos en dólares subió más del 50%, una utilidad impresionante. Si lo medimos en los últimos dos años la suba es del 185%. Para el año 2018 se espera que Argentina deje de ser un mercado de frontera e ingresen nuevos fondos, todo haría presumir más subas, pero cuidado los arboles no crecen hasta el cielo.

Las amenazas del año 2018 vienen por el lado de la tasa de interés internacional, que podría comenzar un ciclo de subas, que haga devaluar a las monedas americanas, y consecuentemente suba el riesgo país en la región.

El primer ataque especulativo se está dando en México en donde el peso mexicano se ubica en $ 19,45 por dólar en franca suba, y la bolsa de dicho país está en baja cotizando por debajo de la media de precios de 100 ruedas.

Brasil está bajo amenaza, el real se ubica en 3,30 por dólar, y la bolsa de Brasil está desarrollando un mercado lateral desde septiembre de este año, pero aún cotiza por encima de la media de 100 ruedas.

En la Argentina el merval viene marcando máximos y se ubica muy lejos de la media de 100 ruedas, sin embargo, no podremos escapar a la realidad regional si los problemas internacionales sobrevienen. Por otro lado, las elecciones presidenciales en México y Brasil generan influencia positiva o negativa sobre los mercados. En resumen, nadie se fundió por tomar ganancias, en argentina se ganó mucho dinero en acciones, bonos y lebac, y el activo más atrasado es el dólar, usted saque sus propias conclusiones.

Para el año 2018 se hacen muchos pronósticos, pero es un secreto a voces que la interna entre el equipo económico y las autoridades del Banco Central crece a pasos agigantados. Creemos que en febrero o marzo cuando se conozca la tendencia de precios del verano habrá llegado la hora de la verdad, el presidente tendrá que dar el veredicto final, no se puede seguir con diferencias de criterios durante 2018, cuando las elecciones presidenciales del año 2019 se aproximen a pasos agigantados.

El consumo sigue complicado, la falta de armonización entre los aumentos de tarifas públicas y los aumentos paritarios, tiene como consecuencia lógica una gran pérdida de poder adquisitivo y menos consumo familiar. Hasta tanto no se trabaje en la armonización de estos aumentos estaremos en un escenario de bajo consumo. Distinto es el caso del PBI que crece impulsado por la inversión, pero no por el consumo privado, lo que nos genera una tasa de crecimiento del PBI del 2,8% anual.

En conclusión, vamos a un escenario 2018 muy ajustado, con un PBI que podría volver a crecer el 2,8% pero con un consumo acotado. Sera difícil otro año de tasas altas y un dólar bajo. Argentina esta cara en dólares y no se puede tolerar que no podamos competir en los mercados internacionales, las importaciones y los viajes al exterior nos hacen perder muchos dólares. Seguir financiando el déficit fiscal y comercial con deuda pública luce inconsistente en el largo plazo. El gobierno consiguió cinco leyes claves para un cambio estructural, la reforma previsional, tributaria, consenso fiscal, ley de responsabilidad fiscal y presupuesto 2018, ahora es tiempo de que estos cambios estructurales muten en resultados, será un año de desafíos, ojalá podamos tener mejores indicadores que los actuales, felices fiestas y nos vemos en el año 2018.