El CCIRR rechaza un posible aumento de Ingresos Brutos

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En el marco de la reunión plenaria de la Comisión, dirigentes del sector manifestaron su rechazo al acuerdo tributario provincial ya que define un aumento sobre los Ingresos Brutos. Este se vio materializado por el mensaje que el Gobernador envió a la Legislatura provincial los primeros días del mes, donde se proponen modificaciones al Código Fiscal y a la Ley Impositiva Anual.

Se observa con fuerte preocupación la insistencia del Gobierno Provincial de seguir solventando sus gastos e inversiones a través del tributo más distorsivo que afecta nocivamente la competitividad de cualquier empresa, por más grande que sea: el impuesto sobre los ingresos brutos. Cabe recordar que los efectos negativos de este impuesto inspiraron la suscripción del fallido “Pacto Federal para el Empleo, la Producción y el Crecimiento” de 1993, que pretendía lograr su sustitución a partir de 1995.

El acuerdo presentado el pasado lunes 4 de diciembre pretende aumentar la alícuota de este impuesto a las empresas comerciales y de servicios calificadas como grandes, según la resolución SEPyME Nº 340-E/2017: pasarían de pagar una alícuota del 4,5% al 5%. Es decir, sufrirían un incremento del 11,11% (por sobre la inflación) por el sólo hecho de contar con una facturación anual mayor a otro contribuyente.

Por otro lado, en el texto del acuerdo se plantea como un “éxito” la estabilidad fiscal hasta el 31/12/2019 para las micro, pequeñas y medianas empresas comerciales y de servicios, por lo que indirectamente se desprende que se posterga cualquier discusión para eliminar o, al menos, reducir el mencionado gravamen a este segmento de empresas.

Además, el acuerdo habilita el aumento de la alícuota general, que pasaría del 3,6% al 4,5% en 2020. Esto supone un grave perjuicio para las micro, pequeñas y medianas empresas que actualmente tributan 2,76%, 3,3% o 3,6% respectivamente, ya que una vez transcurrido el período de estabilidad fiscal, y según se desprende del análisis del texto aprobado, comenzarían a tributar el 4,5%.  Se sostiene que una de las principales vías para evitar el constante incremento de aumentos sería avanzar hacia una mayor eficiencia integral de todas las estructuras estatales y garantizar un uso racional y eficiente de los ingresos públicos. Además se considera estratégico elevar al máximo los esfuerzos gubernamentales para erradicar la economía informal, de manera de incrementar la base de contribuyentes y así poder mejorar los ingresos públicos sin  la necesidad recurrente de presionar sobre quienes siempre pagan.

Finalmente, cabe destacar que es indiscutible la importancia del sector comercial y de servicios en la generación de empleo y de valor agregado, por lo que resulta incomprensible el tratamiento tributario que se le pretende dar.

 

La industria, también en contra

El pasado viernes 15 de diciembre la Agenda Regional de Industrias respaldó la postura adoptada por la Federación Industrial de Santa Fe de rechazar el posible aumento del impuesto a los Ingresos Brutos a las grandes industrias santafesinas.

Es que a raíz de la declaración de inconstitucionalidad de las tasas diferenciales en el impuesto a los Ingresos Brutos, establecidas por algunas provincias para contribuyentes que realizan actividad en esa jurisdicción pero fabrican sus productos en otra, los gobiernos provinciales acordaron, en el “Consenso Fiscal”, eliminar dicho tratamiento diferencial y unificar la alícuota, para 2018, en el 2%. De esta manera, con el “ahorro” que el contribuyente tenga por pagar una alícuota menor en otras provincias (las empresas de extraña jurisdicción pagan actualmente, por ejemplo, el 4% en Córdoba), podrán destinarlo a solventar el incremento que proponen en Santa Fe.  En síntesis, el año próximo la presión fiscal en Santa Fe para este segmento de industrias santafesinas no disminuirá, sino que aumentará considerablemente, más allá de que dicha alícuota bajaría 0,5% por año hasta eliminarse en el 2022.