Diego Cuello desconoció un acta judicial en la que acusaba a los Cantero

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Hace cuatro años, Diego Cuello (que estaba preso por una causa vinculada al narcotráfico) señaló al clan Cantero como el responsable del crimen de Martín “Fantasma” Paz. Al menos eso es lo que consta en el acta de una declaración que realizó ante el juez de Instrucción Juan Carlos Vienna en julio de 2013. Pero ayer, citado como testigo por la defensa en el juicio oral y público contra la banda de Los Monos, Cuello sostuvo que en ese documento lo único que es verdad es su nombre. El resto negó haberlo dicho pese a que el magistrado lo había amenazado para que lo hiciera. En ese marco, el fiscal Gonzalo Fernández Bussy lo interrogó sobre los abogados que lo habían defendido cuando debió enfrentarse a la justicia y, tras objetar la pregunta, Fausto Yrure (defensor de los Cantero) aclaró que él lo había representado unos meses y que luego se desligó.

“El juez Vienna me había allanado un campo en Alvear (la llamada narcochacra) y dispuso mi detención. Estaba en Piñero y me trasladaron al tribunal provincial para que declare en otra causa”, dijo ayer Cuello. El testigo detalló que eso ocurrió en julio de 2013 y que el juez pretendía que brindara una declaración testimonial en el marco de la investigación por el asesinato de Martín “Fantasma” Paz, que era amigo de Cuello.

“Me preguntó si conocía a los Cantero. Le dije que a un par los conocía y que sabía que se dedicaban a comprar y a vender autos. Me preguntó si yo sabía que todos decían que eran ellos los que habían matado al «Fantasma» y yo le dije: «Yo nunca lo escuché, eso lo dice usted»”. De acuerdo con Cuello, en ese contexto Vienna le dijo que debía declarar en contra de los Cantero porque, si no, iba a pasarle lo mismo que a ellos. Y que, como él se negó a hacerlo, terminó por firmar un acta que no leyó para retirarse del juzgado.

El acta

La declaración a la que Cuello hizo referencia data del 29 de julio de 2013. La brindó ante el juez Vienna en el marco de la investigación por el homicidio de Paz (el 8 de septiembre de 2012) que derivó en la causa por asociación ilícita contra la banda de Los Monos.

Según el acta, que forma parte del expediente 913/12, Cuello fue consultado sobre su relación con Paz. “Todos dicen que lo mataron Los Monos, los Cantero, dicen que porque les debía plata”, refiere el documento. El testigo también habló de una organización delictiva que tenía al frente a “Guille”, “Pájaro”, “Monchi” y “El Viejo” Cantero. Y aclaró que “las mujeres de ellos no tienen nada que ver con sus negocios, pero saben a qué se dedican”, y mencionó a Mariano Ruiz y a Mariano Salomón como miembros de la banda.

Pero ayer, cuando el defensor del núcleo duro de Los Monos, Fausto Yrure, pidió que se le exhibiera ese acta, Cuello dijo no haber dicho nada de lo que allí figura. De hecho, remarcó que salvo su nombre, el resto de sus datos son incorrectos: su dirección, su fecha de nacimiento y su DNI.

La narcochacra

Cuando Cuello brindó esa declaración estaba detenido. Había caído preso el 4 de abril de 2013 después de un allanamiento a una chacra de su propiedad en Alvear. La policía llegó hasta ese lugar por orden de Vienna con el objetivo de esclarecer un millonario robo a una casa de electrodomésticos. Pero en vez de dar con el botín buscado, encontraron 12 kilos de marihuana, 4 de cocaína, armas de fuego, vehículos y unos 150 mil pesos en billetes de baja denominación que, se presume, eran por la venta de la droga.

De ese procedimiento surgieron dos causas: una en la justicia Federal por la droga, que quedó en manos del juez Marcelo Bailaque; y otra por la tenencia de las armas, que tramitó el juzgado de Vienna.

Por la primera, en septiembre de 2015 un tribunal absolvió a Cuello y a otras tres personas al considerar nulo y viciado el allanamiento. Los magistrados hicieron lugar al pedido del fiscal Adolfo Villate que, además de pedir la absolución, solicitó que se investigue la actuación de los policías y si el juez Vienna había sido inducido por los policías.

Por la tenencia de armas, la justicia provincial dictó la falta de mérito de los acusados tras un fallo de Cámara que criticó severamente el operativo. Sólo fue procesado Cuello por la tenencia de una Itaka oficial en otro domicilio allanado. Firmó un juicio abreviado en el que aceptó una condena a 1 año y 8 meses de prisión.