La CGT prepara una cumbre para evitar su fractura

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La histórica CGT tendrá un debate crucial entre este viernes y el lunes, con el triple objetivo de sostener a rajatabla el triunvirato de conducción de la central obrera, fortalecer hacia adentro a la Confederación y evitar cualquier posibilidad de fractura o nuevas fugas, aseguraron voceros gremiales.

En esa cumbre sindical participarán los triunviros de la central obrera Juan Carlos Schmid (marítimos), Héctor Daer (sanidad) y Carlos Acuña (estaciones de servicio); los líderes de los sectores independientes Gerardo Martínez (construcción), José Luis Lingeri (obras sanitarias) y Andrés Rodríguez (estatales de UPCN), Armando Cavalieri (comercio) en representación de los ”gordos” y los ex jefes gremiales Hugo Moyano (camioneros) y Luis Barrionuevo (gastronómicos), artífices y mentores de la actual estructura de la CGT.

La reunión, según estiman, será caliente. Sucede que luego de que el Congreso aprobara la ley de reforma previsional, el histórico sindicalista metalúrgico, Francisco “Barba” Gutiérrez, abandonó su lugar en el Consejo Directivo, donde era secretario de Interior. Su portazo fue con críticas. “Necesitamos una postura más firme en defensas de los trabajadores”, advirtió. La Central había lanzado un paro contra la iniciativa del Gobierno pero, en el medio de la medida de fuerza, la Unión Tranviaria Automotor (UTA) se abrió de esa decisión.

No fue el único gremialista que se quejó de la conducción cegetista. El secretario general de la Federación de los Sindicatos Unidos Petroleros e Hidrocarburíferos (Supeh), Antonio Cassia, cuestionó la estrategia tomada frente a la reforma previsional. Aunque pidió “no romper la conducción obrera”.

Entre los representantes de los sectores que participarán en la cumbre (de la cual no trascendió ni lugar ni horario para evitar los periodistas), prima un objetivo estratégico que se propusieron preservar y resolver. Los dirigentes saben que entre enero y mayo próximo las organizaciones sindicales más poderosas estarán dedicadas plenamente en las negociaciones paritarias y prevén conflictos.

“Nada hace pensar que las paritarias salariales sean sencillas en 2018. El gobierno tiene un esquema y el movimiento obrero no lo comparte, en especial respecto de los índices de mejora salarial, con relación al proceso inflacionario. Habrá choques y conflictos hasta por lo menos abril o mayo. En ese contexto, es imposible distraer la atención para ocuparse de la convocatoria a un nuevo Congreso obrero para plantear un difícil debate sobre si debe o no elegirse otra conducción cegetista. Es imposible”, coincidió un allegado a la Central Obrera.