Quién es el hombre que puede quedar a cargo de la presidencia de Perú

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Ante la probable “vacancia por incapacidad moral” del presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, todo apunta a que sería Luis Galarreta quien asumiría la titularidad del Poder Ejecutivo, según lo que dio a entender el mandatario en su intervención del miércoles.

La sucesión, si se confirma la destitución de PPK, recaería sobre sus vicepresidentes. Sin embargo, tanto el primero, Martín Vizcarra, como la segunda, Mercedes Aráoz, tienen pensado renunciar al cargo. “Ninguno de los dos quiere ser parte de un gobierno que nazca de una maniobra injusta y antidemocrática”, afirmó en un mensaje a la nación, flanqueado por ambos políticos.

Así, el poder recaería en el actual presidente del Congreso, el fujimorista Luis Galarreta. La Constitución lo obliga a convocar a elecciones, pero el proceso puede dilatarse y otorgaría a su formación, con amplia mayoría en la Cámara, hasta un año al mando del país.

Galarreta nació en Lima en 1971 con una malformación congénita en sus dos brazos, debido a unas pastillas que ingirió su madre. Estos calmantes para las náuseas están ahora prohibidos por las anomalías que generaban, pero ya era tarde para el bebé, cuyas manos debieron ser amputadas a los tres meses.

En los años 90, estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de San Martín de Porres, obteniendo el grado de Bachiller. Con pasado como activista estudiantil, su carrera política se inició en 2003, cuando entró como regidor en la Municipalidad de Lima, a través de la coalición conservadora Unidad Nacional.

En 2006, llegó al Congreso con una vistosa campaña en la que exhibía sus prótesis, acompañado del eslogan “A mí nadie me rompe la mano”.

Un año antes, durante la campaña de elecciones municipales, Galarreta declaró en IDL Radio su dura oposición al fujimorismo. Según consideró, estaba en juego “el regreso de una mafia que gobernó un tiempo”, en referencia a la fuerza originada en el gobierno de Alberto Fujimori, hoy condenado por crímenes de lesa humanidad y corrupción. “Representan una actitud y una actividad política que más allá de las palmas en las cosas positivas, eso no puede ponerte una venda en los ojos en temas de derechos o en tema de corrupción”, indicó.

En tanto, en la campaña presidencial de 2011, en la que Keiko Fujimori perdió el ballotage con Ollanta Humala, agregó: “La experiencia del régimen fujimorista fue una experiencia nefasta en materia de institucionalidad”.

Sin embargo, para las elecciones de 2016, Galarreta se convirtió en uno de los abanderados de Fuerza Popular, siendo nombrado por Keiko Fujimori como vocero oficial del partido.

Según trascendió entonces, la candidata le había prometido la presidencia del Congreso, cargo al que accedió en julio pasado, en el segundo año del presente período.

En su perfil de Twitter, se define como interesado en la “calidad educativa, la libertad económica y la lucha anticorrupción”.

A finales de 2016, fue muy crítico del entonces ministro de Educación Jaime Saavedra e impulsó su censura. En los últimos días ha defendido la legitimidad de la moción de vacancia contra Kuczynski. Luego de afirmar que “no es una posición agradable”, resaltó a la prensa: “Quiero dejarles constancia de que todo está llevándose en el marco constitucional, del debido proceso y con el cumplimiento irrestricto de la defensa”.