Habrá cenas de Nochebuena para personas sin hogar

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Cuando suenen las doce campanadas la próxima Nochebuena, en Rosario habrá al menos dos lugares donde unas 150 personas sin hogar o que estén solas recibirán su comida navideña y tendrán con quién brindar. Una de las cenas se ofrecerá en la sede de Cáritas (Balcarce 1077), organizada por un grupo de curas “villeros” que harán de cocineros y de mozos para más de cien personas, la mayoría de ellas en situación de calle, con sus vínculos rotos o simplemente faltas de compañía. La otra, menos institucional y por ende aún más esforzada, reunirá en un hogar comunitario de Empalme Graneros (José Ingenieros 7188) a hombres y mujeres que se encuentran en esas mismas condiciones. La solidaridad fue y seguirá siendo clave para que ambas celebraciones sean todo un éxito, pero la segunda requiere un poquito más de ayuda (ver aparte).

¿Quién no ha sentido alguna vez una punzada de dolor al levantar la copa para brindar con familia y amigos y pensar que en ese mismo momento hay alguien que está solo, que no tiene a quién abrazar, que no tuvo una cena especial o que no recibirá ningún regalo?

Afuera

El imperativo de celebrar de acuerdo al calendario cristiano atraviesa socialmente incluso a quienes no lo son o no disfrutan las fiestas y tiránicamente impide quedar afuera. Excepto, claro, a los que siempre, pero siempre, están afuera.

Para ellos, para los que “por muy distintos motivos” duermen a la intemperie, no tienen hogar, perdieron sus vínculos, trabajan en la calle o no encuentran su lugar, un grupo de sacerdotes —la mayoría ligados al movimiento de curas villeros— organizó una cena de Nochebuena.

“Pero no una con hamburguesas o sanguchitos”, aclara el párroco de Nuestra Señora de Fátima, el padre Claudio Castricone, sino una “comida especial en serio”.

Para armarla contaron con donaciones y ya saben el menú. Efectivamente, lo que se dice uno de fiesta. “Tenemos un costillar, un lechón, dos corderos, 25 kilos de carne…”, desgrana el vicario de María Madre de Dios, Gonzalo Carbone. Obviamente, acompañado de ensaladas y a posteriori de una mesa dulce. Gaseosas y cero alcohol, “para que no se desmadre nada”.

Antes, sólo para los que quieran asistir, a las 18 celebrarán la misa de Nochebuena. Los sacerdotes cuentan que luego cambiarán sotanas por delantales y se pondrán al frente de la parrilla, junto a algunos voluntarios.

Más tarde a todos les tocará servir. Y después, a partir de las 21, será el tiempo de sentarse, charlar, disfrutar de la buena mesa y brindar. Juntos y como amigos: hombres, mujeres, chicos, curas y laicos, creyentes y no tanto.

Castricone recordó que hace seis años que se viene organizando la Nochebuena solidaria, pero recién desde el año pasado se decidió que, como ocurre en los hogares donde se puede, la cena de Nochebuena debía ser especial. “La gente come distinto ese día, ¿por qué no va a ser también así para quienes están en situación de calle?”, se pregunta.

Con esa meta fueron en busca de donaciones: además de la cena de Nochebuena la idea es entregar a cada comensal una “vianda navideña”. Porque “al día siguiente la calle está vacía y ellos no tienen ni dónde manguear”, dice el padre Carbone, en buen criollo.

Invitación

Su colega de Fátima sugirió incluso que como “se dificulta la invitación”, quienes conozcan a alguien de su barrio en situación de calle pueden trasladarle el convite.

La otra cena está siendo organizada por Nuestra Casa, un hogar comunitario de Empalme Graneros donde ya viven más de una docena de personas que se encontraban en situación de calle.

“Tipo 21 vamos a cerrar la cuadra de José Ingenieros al 7110, poner tablones y servir una cena de Navidad fría con lo que consigamos: empanadas, tartas, arroz con mayonesa y aceitunas, sandwichitos, gaseosas y jugo, o a lo sumo sidra sin alcohol”, adelanta el promotor del festejo, Claudio Paldini, encargado por estos días de ir en busca de quienes de otro modo no tendrían Nochebuena. Con la aclaración, taxativa, de que el festejo será sólo para ellos.

Solicitan donaciones

Para el festejo que será realizado en Nuestra Casa (Ingenieros 7188) piden donaciones de arroz, mayonesa, carne picada (para freezar), masa de tartas y empanadas, budines o panes dulces, gaseosas y jugos. Se puede llamar al teléfono 458-4737 (también pasan a retirarlos). Para el de Cáritas ya tienen casi todo, pero se puede colaborar con un aporte de 100 pesos, gaseosas o productos navideños, en María Madre de Dios (Paraguay 3011).