Google ofrece trabajo y casa, ¿qué esconde?

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Trabajar para Google, vivir en la casa que Google te presta y participar en la comunidad de trabajadores de Google. No todos ven con buenos ojos el proyecto de la compañía para la nueva sede que está construyendo en Montain View, que incluirá alojamiento para casi 10.000 de sus empleados, algo que es motivo de una ácida polémica.

La raíz del problema es que, a medida que más empresas tecnológicas se asientan en las inmediaciones de Silicon Valley, el precio del alquiler se dispara. Simplemente no hay casa para todos, y la solución de Google ha sido construir un campus con alojamiento para sus trabajadores en Mountain View, pero ¿es un regalo o una trampa?

No todos los trabajadores están descontentos con el plan para la nueva sede de Google, que incluirá alojamiento para muchos de ellos. Si la compañía te da trabajo y además te pone una casa, ¿cuál es la queja? Es un razonamiento lógico, pero que esconde una trampa.

Vivir donde se trabaja no te permite desconectar del trabajo, y al final acabas sintiéndote “atrapado” en él de forma permanente. Si el proyecto de Google se hace realidad, y parece que así será, 10.000 personas no sólo deberán su empleo al gigante tecnológico, sino también el techo bajo el que viven.

La dependencia del empleador se vuelve una relación casi tóxica en la que uno de los dos tiene un poder de negociación y presión casi insoportable, un desequilibrio laboral y de mercado que resulta complicado de contrarrestar.

Es algo muy parecido a la Edad Feudal, en la que todas las tierras de trabajo y lo que había dentro de ellas -incluidas las casas- pertenecía al señor feudal. Ahora Google quiere revivir este aspecto de nuestro pasado, aunque en su favor hay que decir que realmente no hay muchas alternativas si quieren construir un campus completamente funcional en el mismo sitio en el que ya tienen sede, en Mountain View.

Como ya hemos dicho, realmente no había muchas alternativas. La comunidad de residentes en Silicon Valley no soportaba ya la presión de cientos de nuevos trabajadores altamente cualíficados y con muy buenos sueldos pujando por las pocas viviendas disponibles. De hecho, fueron los propios vecinos los que exigieron a Google que actuara de esta forma.

De lo contrario, ¿dónde vivirían esos 10.000 trabajadores? Es difícil alojar a tenga gente en un área que no se caracteriza por bloques de pisos de muchas plantas o capacidad hotelera desmesurada.

Al menos, los “afortunados” que se alojen en los cuarteles de Google y vivan allí podrán decir que viven junto a su trabajo. Además la firma planea construir en su nuevo campus algunos espacios lúdicos y de entretenimiento, cafeterías, parques y más. Vamos, lo que viene siendo una ciudad completamente hecha por y para sus intereses, algo parecido al proyecto que ya tienen en marcha en Toronto.

ON24