Cristian González: “Para mí empieza un desafío terrible”

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Cristian González, un viejo conocido de la casa, es una cara nueva en Central. El Kily será oficializado en estos días como integrante de la estructura de divisiones inferiores, donde será uno de los coordinadores, pero específicamente en trabajos de campo, junto a los jugadores. Y la posibilidad de insertarse en el club que lo formó como futbolista le despierta una expectativa enorme en una función en la que espera estar a la altura. “Para mí empieza un desafío enorme”, apuntó uno de los máximos referentes de la historia canalla en el extenso mano a mano que mantuvo con Ovación, en el que apuntó que ese desafío al que hace referencia tiene que ver con que será en el club de sus amores, pero básicamente porque “en el medio van a estar los chicos, que son el patrimonio de la institución”.

  “Lo tomo como una vuelta especial en el sentido de que vuelvo al club de mis amores. Ya no es como jugador, pero va a ser en una función que me gusta porque va a estar relacionado con los chicos”, destacó el Kily, quien sabe que meterá los pies en un terreno en el que no tiene experiencia.

Hace tiempo que la dirigencia te quería sumar. ¿Esperabas que esta chance te llegara ahora?

Hace tiempo que veníamos hablando. Más allá de que no se me veía tanto, hace mucho que participo, hasta dando alguna opinión. Desde hace unos meses las cosas se empezaron a encaminar y la comisión decidió que tenía que estar adentro. Después de un par de reuniones con todos empezamos a buscar el rol en el que mi participación pudiera ser importante. Como dijo Leo (Fernández), es el momento que dejemos los egos de lado y que pensemos un Central más gigante de lo que es. Central es un club que está por encima de todos los nombres, de los que ganaron y los que no lo hicieron. Nadie es más importante que Central y quien piensa eso está totalmente equivocado. Hay una identidad que el hincha de Central va adquiriendo desde chico y que no se cambia por nada.

¿Desde lo personal, lo emocional y hasta lo humano cómo te agarra esta posibilidad?

Muy bien en todo y con mucha ilusión, sobre todo porque en el medio está el tema de los chicos. Más allá de que todos no van a poder ser jugador de fútbol, lo que tenemos que priorizar son los valores, algo que estamos perdiendo en la sociedad. Jamás tendremos que olvidarnos que estamos formando jugadores de fútbol, pero sobre todo seres humanos. Siempre dije que vivía como jugaba y lo hacía como un loquito que no me permitía perder. Hoy lo miro desde otro lado y lo analizo de una manera diferente, sobre todo sabiendo que voy a tener trato con los chicos. Para mí va a ser fundamental darles las herramientas al chico, más en un club que está preparado. Trataremos de realzar esa esencia que nos identifica a los centralistas y que es diferente al resto. En lo personal trataré de aportar la experiencia que tengo como jugador. Tenemos que hacerles entender a los chicos que no tendemos enemigos sino rivales de turno y después priorizaremos el fortalecimiento del trabajo que se está haciendo de la mano de Lucas Maggiolo que es muy bueno.

El tuyo es un nombre pesado en el club y alguien puede pensar que aspirás a algo más que las inferiores.

Yo voy a hacer una pieza más que va a aportar algunas cosas dentro de esa estructura, pero que no le va a sacar el lugar a nadie ni va a agarrar más protagonismo del que me corresponda. Acá entre todos tenemos que seguir dándole forma a un proyecto, entendiendo que estamos formando chicos.

¿Y en esa estructura cuál será tu función?

Voy a estar relacionado con los chicos a nivel de campo. Obviamente que vamos a tener un diálogo continuo con todos los entrenadores de todas las categorías. Aspiro a que haya una relación fluida. Sé que hay mucho diálogo entre quienes están trabajando pero quiero que haya más todavía. Quien tenga alguna duda, alguna incertidumbre o algún malestar que se plante y que diga “a mí me parece esto o lo otro”. Quien esté dispuesto a sumar será escuchado de la mejor manera, porque esto es un grupo y quienes vengan con malas intenciones se quedarán afuera. Esta es una estructura muy grande en la que yo voy a ser una pieza más. No me gusta la palabra poder, porque es muy fuerte, pero todas las decisiones que tome serán siempre por el bien de Central. No quiero otra cosa que no sea el bien de Central y el bien de Central significa formar a los chicos de la mejor manera. Hoy se están haciendo las cosas bien, pero siempre se puede mejorar.

Si dijiste que sí es porque te sentís capacitado para cumplir esta función, pero es un terreno que no conocés.

No lo conozco y soy el primero en reconocerlo. Para mí va a ser una experiencia totalmente nueva porque haber jugador 20 años al fútbol no me asegura que esto lo voy a poder hacer bien. Yo voy a aprender de Maggiolo y de los técnicos de inferiores, como ellos desde otro lado pueden aprender algo de mi experiencia o de anécdotas de cosas que viví. Nadie tiene la verdad en esto. Y esto lo tomo cuando empecé a jugar. Por ejemplo, si cuando debuté en primera me conformaba con eso, el tema pasaba por un acto de mediocridad de mi parte. Esta es una nueva experiencia de la que quiero aprender, pero en la que quiero ser el mejor.

¿Investigaste algo del tema, hablaste con referentes en la formación de juveniles?

Sí, me relacioné con mucha gente y estoy tratando de aprender algo cada día. Mirá hoy (ayer) a la tarde hay una charla en un lugar en el que viene el grupo de trabajo de las juveniles de la selección y a eso no me lo puedo perder. Después, hablé mucho con mucha gente del fútbol como Verón (Juan Sebastián), Vivas (Claudio, coordinador de las inferiores de Boca) y con muchos otros contactos que tengo en varias partes del mundo. Trato de escuchar, de leer y de aprender siempre porque todo suma. Para mí empieza un desafío terrible porque es mi primera función después de haber sido jugador. Esto es otra cosa y en el medio está Central y encima están los chicos, a quienes apunto a darles todas las herramientas necesarias para que pueda triunfar en un club tan importante como este. Y si no puede triunfar a nivel futbolístico que pueda hacerlo a nivel humano y que el día de mañana sea una gran persona.

¿Por lo que sabés, cómo están hoy las divisiones inferiores de Central?

Están bien. El año pasado la obtención de la Copa Challenger demostró que se hizo un buen trabajo. Igualmente hay algunas cosas que me gustaría que cambien, como por ejemplo que zona sur tiene que estar más preparada. Central es uno solo y esto lo digo porque ya lo hablé con los dirigentes y con Maggiolo, de tener que darles a ellos las herramientas. Pude ver algo muy por arriba pero tengo que empaparme en el tema para ver si realmente hay un desbalance entre las distintas sedes que tenemos. Si es como se dice, que hay diferencias a nivel de trabajos, me duele muchísimo. Pero es algo que tendré que comprobar.

¿Ahí va a estar uno de los principales objetivos? Te pregunto porque dentro del club se comenta que a la Rosarina no se le da la misma importancia que a las divisiones de AFA.

Mirá, históricamente Central le dio más de 100 jugadores a la primera división provenientes de zona sur. Entonces tenemos que pensar que hay material. Si hay gente que lo dice es porque algo debe pasar y trataré de ver qué es lo que pasa y el trato que se le da a cada una para que no haya diferencias. Así como pido que dejemos los egos de lado y pensemos en un Central cada vez más grande, esto es lo mismo. No nos podemos olvidar de que Central a nivel inferiores es Central. No hay Central sur, ciudad deportiva, Cosecha. Central es uno solo porque los pibes son el patrimonio del club. A ellos los tenemos que cuidar y me voy a encargar de que ello suceda. Quiero que en lo que hace a herramientas de trabajo sea para todos iguales. No quiero que un pibe sienta que es un castigo estar en zona sur porque la camiseta de Central los tiene que hacer sentir orgullosos de estar en el club. No quiero que haya diferencias.

No sólo los chicos pueden sentir que haya diferencias, lo mismo pasa con los entrenadores.

Con más razón. Lo primero que quiero hacer es juntarme con todos los técnicos. Lo importante va a ser que cuando alguien tenga alguna duda es que golpee la puerta que corresponda y que diga qué es lo que le está pasando, para poder cambiar y corregir. Acá nadie se tiene que pelear con nadie, sino que hay que intercambiar opiniones porque no nos tenemos que olvidar que estamos formando chicos.

¿Qué tiene que tener un chico de las inferiores de Central para llegar a primera y mantenerse?

Me parece que principalmente hay que formarle la personalidad para poder jugar en un club como Central. El jugador de Central tiene que ser diferente. Para jugar acá tenés que ser primero un pibe educado, respetuoso y después sí esforzarte. Hoy el club tiene una gran estructura armada pero tenemos que estarles encima para ver si están bien en su casa, si comen bien, cómo tienen la boca. Después, hay chicos que cuando le pegan a la pelota te das cuenta si pueden jugar en Central y para eso hay un grupo de trabajo, que intenta hacer lo mejor a la hora de elegir entre muchos pibes que vienen a probarse. Y es un trabajo muy fino el que se tiene que hacer porque al chico lo marcás para toda la vida. Mirá, con los muchachos de la categoría 74 nos seguimos juntando y hay muchos que todavía te cuentan cómo se fueron del club. En eso hay que tener mucho cuidado.

Cuando se hace referencia a la preparación de los chicos en inferiores se habla de una formación técnica, táctica, física y hasta humana, pero a esos chicos también se les exige ganar. ¿Cómo se hace con un chico al que se le dice que se divierta pero también que gane?

Es contradictorio, pero cuando estás en Central el propio chico se propone ganar. Ahí está el modo en que el entrenador lo transmita. Viste la frase esa de que “nadie resiste un archivo”, bueno yo dije mil veces eso de que “hay que ganar como sea”. Al pibe hay que darle las herramientas, hay que prepararlo para que pueda ganar, pero no exigirle que gane. Si a los chicos les damos todo para que afronten el partido van a tener muchas más posibilidades, pero si de afuera hasta los padres los vuelven locos, los estamos perjudicando. Por eso para mí también va a ser un desafío enorme porque siempre viví el fútbol como una cuestión de vida o muerte. Además la edad es fundamental. No le podés exigir a un chico de 8, 9 o 10 años, pero de a poquito sí podés empezar a formarlo futbolísticamente. Lo que no podemos exigirle es que tenga que ganar sí o sí porque a veces te toca perder y de eso también tiene que aprender.

En los últimos años el club vendió a muchos jugadores de gran nivel salidos de las inferiores y hoy no parece haber un gran recambio. ¿Cómo se hace para que esas camadas aparezcan más seguido?

Todos los clubes persiguen lo mismo, pero hay momentos en los que tenés que buscar más. Hoy en Central hay buen material y la materia primera es importante. Después es tiempo de pulir a esos jugadores. Igual, estos jugadores a los que hacés referencia tuvieron la suerte de aparecer en un momento futbolístico muy bueno del club y no es lo mismo cuando sucede lo contrario y para esto último es para lo que hay que prepararlos. Ojalá que de la mano de Leo Fernández se reconstruya el nexo entre la primera y las divisiones inferiores, algo que no sucedió en los últimos años. Esa es una de las principales cosas que me atrajo. Ojo que hoy siento un cosquilleo en la panza cuando pienso que voy a tener que hablar frente a un grupo de chicos.

No puedo dejar de preguntarte si esto lo tomás como una especie de revancha después de que en tu época de jugador un técnico te haya dicho que no podías aportar nada más.

No lo tomo como revancha porque desgraciadamente no puedo jugar más. Aquella vez viví la peor tristeza a nivel futbolístico porque me retiré del fútbol porque me echó Central. No te imaginás lo que es eso. Para cualquiera cerrar la carrera de jugador es dificilísimo, así que imaginate lo que viví yo, en el club del que toda mi vida me llené la boca hablando maravillas. Creo que fui uno de los pocos en Argentina que dijo que cuando volvía al país lo iba a hacer al club del que había salido y lo hice dejando a Boca de lado, con un contrato valiosísimo que me ofrecía Macri. Y de repente me pasa que en mí club me tengo que ir por una ventanita así de chiquita (lo grafica con las manos). Fue lo peor. Hasta me duele decirlo. Pero si alguna persona una vez quiso ser más importante que Central por una cuestión de ego es problema de esa persona. Ojalá pudiese volver atrás el tiempo, ponerme la camiseta y jugar un partido más, pero lamentablemente no lo puedo hacer más. Ahora me aparece esta oportunidad y la agradezco, más allá de que Central está por encima de todo, de esta comisión o de la que sea. En aquel tiempo no era el peor de todos ni ahora soy el mejor. A mí lo que me mueve es Central y por eso es un placer estar nuevamente.

Por tu forma de ser, por tu carácter, ¿no tenés miedo de que te pueda jugar en contra, sobre todo en un terreno en el que no tenés experiencia?

Mucha gente tiene miedo de esto. Es más, el tema de que haya pasado tanto tiempo sin estar en el club era eso. Lo que pasa es que el ser humano prejuzga por una imagen que tiene y después cuando te juntás con esos que pensaban una cosa de vos por ahí te dicen “ah mierda, pero este no era como pensábamos”. Obvio que tengo mucha personalidad y de hecho no voy a tolerar ninguna cosa rara. Yo quiero el bien de Central y lo discutiré a muerte con quien no lo entienda de esa forma. Voy a estar a cargo de un área y no pienso en ir más allá, pero dentro de esa área voy a tomar responsabilidades y las cosas que no me gusten las hablaré con quien sea.