El “Testigo E” contó detalles del último día de Santiago Maldonado

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La onda expansiva de rumores y noticias falsas llegó a establecer que el célebre “Testigo E” del caso Maldonado había sido clave para encontrar el cuerpo, que le había marcado al juez Guillermo Gustavo Lleral el lugar donde se había ahogado Santiago y que propició el hallazgo del 17 de octubre. Días después de aquello, el magistrado lo desmintió y finalmente, este martes, casi dos meses después de aquel episodio, incorporó al testigo formalmente en el expediente.

Lleral viajó hasta Epuyén para tomarle declaración testimonial a Lucas Ariel Naiman Pilquiman, un joven mapuche de 19 años que el día que desapareció Santiago Maldonado, el 1º de agosto pasado, estaba en la Pu Lof en Resistencia de Cushamen, y que escapó de la represión de Gendarmería y logró cruzar el agua helada del río Chubut. El chico hizo un relato detallado de cómo fueron los últimos minutos que vio con vida al tatuador, qué relación tenía con él, cuál fue el contexto en el que murió, que los gendarmes gritaban “indios de mierda” y “maten a uno” y también un encuentro que tuvo con Sergio Maldonado, hermano de la víctima. Además, confirmó que Santiago buscó su mochila en la casilla antes de huir de los agentes.

Según declaró ante la Justicia Pilquiman, el último momento que vio a Santiago Maldonado fue cuando ambos intentaban cruzar el río, pasadas las 11 del 1º de agosto, mientras entraban “unos 70 gendarmes” a la Pu Lof. Pero el joven nacido en el pueblo bonaerense de 25 de Mayo, que no sabía nadar y le temía al agua, le dijo, ya con el agua por el pecho, “no puedo Peñi, no puedo”. Entonces él cruzó el río: “La última vez que lo vi estaba escondido de Gendarmería entre los sauces”.

En las seis hojas de su declaración, Pilquiman contó que el operativo de Gendarmería comenzó a las 5 de la madrugada de ese día, momento en el cual agentes de la fuerza de seguridad dispararon durante media hora contra el corte en la ruta 40 y la casilla de guardia ubicada a 200 metros de la tranquera que separa el territorio ocupado por los mapuches del camino. Relató que él dormía, que se asustó y que se fue a refugiar al río, pero que luego regresó cuando todo se calmó y durmió hasta las 9 ó 9.30.

Pilquiman había ido a visitar a su hermana, por lo tanto no era considerado de la comunidad y no participó de la toma de decisiones, desde donde salió la orden para que la vocera de la Pu Lof viajara hasta Esquel a contar a los medios que había existido represión (pero nunca llegó porque fue detenida por gendarmes en el pueblo de Leleque).

En esa reunión deciden volver a cortar la ruta y hacer una panfleteada. En ese momento, yo me tardo un poco en salir a la ruta. Los peñis (hermanos, en mapuche) colocaron 2 pinos en la ruta, y en el momento que yo voy caminando veo que los gendarmes del cruce ya venían bajando. Eran unos 60 ó 70. Bajaron hasta la parte de la tranquera y atrás venia escoltándolos una camioneta de gendarmería y el Unimog”, explicó Pilquiman, y detalló que los mapuches de la ruta eran “como 8” y formaron filas. “Yo estaba adentro del campo, y al lado lo tenía a Matías Santana. Él me explicaba todo. Cuando baja gendarmería hasta unos 500 metros de donde estábamos nosotros, comienzan a efectuar disparos de goma, entonces nosotros comenzamos la autodefensa con piedras”, agregó.

Lucas Pilquiman dibujó ante Lleral cómo fueron los movimientos a partir de ese momento. Y relató cómo siguió la situación. “Les tiramos piedras como 10 minutos. Luego los gendarmes avanzan y se separan en dos grupos, por el medio pasa la camioneta de Gendarmería a fondo para atropellarlos, entonces los peñi entran al Pu Lof y la Gendarmería se forma en la línea de la tranquera. En ese momento, la gendarmería saca las armas reglamentarias y comienzan a tirar”, dijo, y detalló que “eran de 9 milímetros”.

El joven incluso contó que los gendarmes quisieron parar un auto que pasaba por la ruta para usarlo de testigo pero que el conductor se negó. “Mientras estábamos nosotros dentro del predio, y la gendarmería formada sobre la tranquera, continuó el enfrentamiento. Ese enfrentamiento se mantuvo como 7 minutos. Ellos tiraban con postas de goma y balas 9 milímetros y nosotros con piedras, y decían ”indios de mierda” y ”maten a uno”. Luego de ello, el Unimog se estaciona frente a la tranquera. Se baja un gendarme y corta la cadena e ingresa el Unimog y el personal de gendarmería, en ese momento oigo que un peñi grita ”peñis repliéguense””.

Lucas y Santiago se conocieron en El Bolsón, donde ambos vivían. Lucas tenía amigos en la feria, a donde Maldonado “iba constantemente”. Una chica de la comunidad mapuche los presentó porque Lucas se quería hacer un tatuaje. Entonces, cuando Pilquiman llegó a la Pu Lof, contó que Maldonado lo reconoció. El joven dijo que sabía que a Santiago le interesaba la causa mapuche porque se lo había dicho una vez en El Bolsón.

“Cuando gritaron “repliéguense”, yo corrí derecho hacia el río. Cuando voy hacia el río lo veo a Santiago que va a la guardia, agarra su mochila y se la pone, y sale corriendo atrás mío. Yo sigo corriendo, bajo hasta donde voy a buscar agua. Hay que hacer como un zigzag para llegar al rio. Yo ahí venía con ventaja porque Gendarmería recién estaba entrando cuando nosotros ya llegamos al río”, explicó el joven, quien dijo que cuando pisó la orilla atinó a tirarse directamente porque el nivel de agua estaba bajo.

Pero cuando lo hizo quedó atrapado entre unas ramas de sauce. “Me desenredo y me tiro de nuevo al agua. Yo sé nadar, entonces me tiré y empecé a nadar, pero como que me hundía porque tenía un buzo y una campera de abrigo, y eso me pesaba y me tiraba para abajo. En un momento iba nadando y me hundí por la ropa y en un pozón que hay, el agua me tapó”. Lucas explicó que mide “casi 1,90 metro” y que para intentar no ahogarse se sacó la campera y dejó que lo lleve la corriente, cuando ve a Maldonado. “Y entonces, le grito a Santiago ”Vamos peñi, vamos”. Me doy vuelta y veo que el agua le llega al pecho. Santiago me decía ”No puedo peñi, no puedo”. Entonces yo dejo que me lleve la corriente y llego al otro lado del río. Ahí salgo y me saco el buzo y veo a Santiago que está agachado escondido entre los sauces”.

“Esa fue la última vez que lo vi, agachado entre esas ramas de sauce”, afirmó Lucas ante el juez Lleral. Luego contó que se encontró con Santana, quien le prestó ropa. Hicieron un fuego y tomaron sopa porque tenían mucho frío. Pilquiman contó que Santiago estaba vestido con ropa oscura, pantalones negros, campera celeste y un buzo largo de lana. “Estaba muy abrigado”, comentó y agregó: “Él se metió al agua y después volvió sobre sus pasos. Yo creo que él no pudo avanzar, porque yo sabía que él no sabía nadar y además el agua estaba muy fría. Cuando estoy del otro lado del río sacándome el buzo, puedo ver que había gendarmes en la barranca arriba tirando con 9mm, escopeta y piedrazos, pero abajo en el agua estaba solo Santiago. Ahí ya no lo vi más. Yo nunca más lo escuché a Santiago, ni gritar ni pedir ayuda, las últimas palabras que escuché de él fueron ”No puedo, peñi””.

Pilquiman contó que del otro lado del río los mapuches que habían escapado se dieron cuenta que faltaba Santiago dos horas más tarde. Admitió que no le contó a Santana que lo había visto porque “estaba muy asustado”, ya que era la primera vez que vivía algo así. Y que luego sólo les relató lo sucedido a sus padres. Además, contó que el 2 o el 3 de agosto lo vio a Sergio Maldonado en la comunidad y habló con él. Explicó que lo notó “en shock”, y que a esa altura, Sergio todavía creía que su hermano no había estado ahí sino en la montaña. “Le dije que lo vi y que agarró su mochila”, agregó, pero reconoció que “nunca le dije que habíamos estado en el río”.