Condenaron a banda narco que usaba una parrilla como pantalla

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Los fanáticos de la ya legendaria serie narco/policial Breaking Bad recuerdan al local de comidas rápidas Pollos Hermanos, el local en que su dueño (Gus Fring) y Walter White (el personaje central de la tira) sellaron el acuerdo para traficar metanfetaminas.

El comedor de Fring servía de pantalla para ocultar el verdadero negocio: la venta de drogas a gran escala.

Dicen que para conocer la realidad no hay nada mejor que la ficción. Y parece que algo así ha sucedido en la provincia de Santa Fe, donde en estos días se ventiló un caso que tiene muchas similitudes con lo que pasaba en Pollos Hermanos.

El arribo de un peruano a una parrilla ubicada en las afueras de Ceres fue el puntapié para una investigación que se inició en 2014 por venta de estupefacientes y que culminó, en los últimos días, en la condena a seis integrantes de una banda que traficaba pasta base, cocaína y marihuana desde el Gran Buenos Aires hasta las localidades de Ceres y Hersilia, en el departamento San Cristóbal, en provincia de Santa Fe.

La sentencia estuvo a cargo del tribunal de jueces cámaristas compuesto por José María Escobar Cello, María Ivón Vella y Luciano Lauría en el marco de un juicio abreviado acordado entre el fiscal general, Martín Suárez Faisal y los respectivos abogados de los imputados.

La pena impuesta por el tribunal fue de seis años de prisión efectiva para los sindicados lideres de la organización. Se trata de David Pérez, Ramiro Ramón “Carucha” Ibáñez y Luis Torres, quienes recibieron la condena por ser declarados culpables por el delito de comercio de estupefacientes agravado por la intervención de más de tres personas organizadas para cometerlo.

La resolución judicial, dictada el pasado viernes, determinó también sentenciar a tres años de cárcel a otros tres integrantes de la banda como partícipes secundarios: Pedro Pablo Escalada, Cristian “Ponedora” Serrano y Jonatan Manuel Espíndola.

 

Una parrillada con muchos sabores

La pesquisa tuvo inicio cuando agentes de la Brigada Operativa Departamental XIII de San Cristóbal recibieron el dato de que a una parrillada de la Ruta Nacional 34, en Ceres, un peruano, identificado como Fernando Javier P. C. llegó con pasta base y cocaína, y que tendría conexión Luis Torres, el parrillero y propietario de dicho comercio.

Con el devenir de la investigación, se detectó que detrás de esas transacciones existía una organización que se proveía de estupefacientes desde el Gran Buenos Aires. La parrilla, al parecer, oficiaba como camuflaje de la verdadera fuente de ingresos.

Por tal razón y en base a trabajos de inteligencia, se pudo establecer que la organización tenía previsto recibir un cargamento con marihuana y cocaína que sería trasladado por dos sujetos: David Pérez y Andrés Espinoza.

El 3 de octubre del 2015 agentes se apostaron en una estación de servicios “Shell”. Allí, ingresó un automóvil, un VW Voyage, el cual al notar la presencia de los investigadores huyó del lugar pero lo detuvieron en Belgrano y las vías del Ferrocarril, en la ciudad de Ceres.

Tanto Pérez como Espinoza acabaron arrestados, mientras que en el interior del vehículo los pesquisas hallaron el cargamento: dos bolsas de nailon, una con 37 panes de marihuana y otra con 49 panes, también de marihuana. A su vez, encontraron un trozo compacto de cocaína.

La causa, instruida en ese entonces por el fiscal federal, Claudio Kishimoto, ordenó además los allanamientos a la parrilla “El Negrito” donde se secuestraron hojas de coca, pero ningún estupefaciente. En tanto, inspeccionaron otras cinco viviendas donde detuvieron al resto de los integrantes.

Los seis fueron procesados por el juez de instrucción federal de Rafaela, Miguel Abasolo, quien determinó que permanezcan detenidos con prisión preventiva. Posteriormente la causa se elevó a juicio oral al tribunal federal de Santa Fe.

Mientras tanto, el magistrado ordenó además trabar embargo sobre los bienes de los encausados. Asimismo, dispuso el secuestro del Volkswagen donde hallaron el cargamento de estupefacientes y la clausura de la Parrilla “El Negrito”.

Tráfico a la inversa

La investigación que desbarató la organización reveló que el transporte de estupefacientes no solo se puede dar en Santa Fe a través de países limítrofes sino que pueden existir casos ajenos a esa modalidad habitual.

Es que los estupefacientes secuestrados en ese momento salieron desde el Gran Buenos Aires y tenían como destino el norte del país ya que no solo Ceres y Hersilia eran el destino, sino que aquel VW Voyage debía dirigirse luego hacia Córdoba y Tucumán.

Condenados

El pasado viernes y luego de acordar una pena mediante juicio abreviado, el tribunal de jueces condenó a seis años de prisión a Pérez, Ibáñez y Torres como los autores del comercio de estupefacientes agravado por la intervención de más de tres personas organizadas para cometerlo.

Por su parte, la sentencia determinó sentenciar a tres años a Espíndola, Serrano y Escalada como los partícipes secundarios del “negocio”.