El policía “Gula” Pereyra envió mails sobre narcotráfico

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Los correos electrónicos que el comisario Gustavo “Gula” Pereyra, uno de los 13 uniformados acusados de formar parte de la asociación ilícita de Los Monos, envió entre 2012 y 2013 a sus superiores de la disuelta Secretaría de Delitos Complejos, Ana Viglione y Andrés Ferrato, fueron uno de los elementos clave para que los entonces titulares de esa repartición fueran acusados la semana pasada del delito de falso testimonio. El interrogante que se abre es cómo repercutirá esto en la situación de Gula. Es que el procesamiento en su contra, en parte, está basado en las declaraciones en las que, según el fiscal Aníbal Vescovo, Viglione y Ferrato faltaron a la verdad.

La figura de Gula quedó en el centro de la escena del juicio a Los Monos el jueves pasado, en la jornada 16, cuando Viglione prestó una declaracion breve y respondió a preguntas de sólo una defensa. El debate se reanuda hoy, cuando terminarán de comparecer testigos de la fiscalía. A partir de mañana desfilarán los testigos citados por las defensas, que harán foco en la relación del juez instructor Juan Carlos Vienna con Luis Paz, el padre de Martín “Fantasma” Paz, cuyo crimen en 2012 dio origen a la investigación a la banda que ahora se juzga (ver página 34).

El comisario inspector “Gula” Pereyra en un principio había sido sobreseído en la causa por la que hoy es juzgado. Pero el camarista Daniel Acosta revisó el fallo y lo procesó ante la presunción de que, mientras cumplía tareas en la disuelta Secretaría de Delitos Complejos, pasaba información secreta a la banda de barrio Las Flores.

Una de las claves en su contra fueron archivos borrados de su computadora, que fue secuestrada durante un allanamiento y luego peritada, entre los que había fotos de búnkers y actividades relacionadas al narcotráfico.

Cuando sus jefes en la Secretaría, Ana Viglione y Andrés Ferrato, declararon en la instrucción de la causa 913/12, negaron haber llevado adelante investigaciones sobre narcotráfico, por lo que no había motivo para que el comisario tuviera acceso a esos archivos. Pero Gula sostuvo que sí le asignaban tareas de esa índole.

Esa contradicción llevó a que Viglione y Ferrato comenzaran a ser investigados por el delito de falso testimonio. El corolario llegó la semana pasada, cuando el fiscal Aníbal Vescovo presentó una acusación en su contra que los dejó en las puertas de un juicio y con un pedido de condena a 3 años de prisión. Fue el mismo día en que Viglione declaró en el juicio contra Los Monos.

Uno de los elementos centrales contra los ex titulares de Delitos Complejos fue una serie de mails que Gula envió entre el 20 de diciembre de 2012 y el 13 de agosto de 2013 a sus jefes. En esas comunicaciones se informaba sobre el funcionamiento de búnkers y las redes de narcotraficantes en Rosario. Para sostener sus dichos Gula puso a disposición de la Justicia dos cuentas de correo electrónico y sus contraseñas. Los mails salían bajo el nombre de fantasía de Juan Alberto González.

Los mails que se detallan en esta nota no siempre desembocaron en actuaciones judiciales. El propio Gula, quien espera declarar esta semana en el juicio e incluso aportar más correos, ha dicho en entrevistas periodísticas que él se limitaba a pasar los datos a sus jefes. Pero que no sabía lo que hacían ellos con esa información. Lo que sigue es una selección de esos mails, tal como constan transcritos en el texto de la acusación de Vescovo a los jefes del comisario.

Asunto: “Los Ungaro”

12 de marzo de 2013

“René Ungaro está detenido. Lelio (Chapita) y El Bola Ungaro forman parte de la banda de Luis Medina. No se dedican más a los hechos de robo. Ofician de soldaditos o pata de plomo de Medina, estando debajo del ala de él”.

En este correo, Pereyra brinda información sobre la situación en la que se encontraban integrantes de la familia Ungaro, sindicados como piratas del asfalto. René cumple condena por el homicidio del barrabrava Roberto “Pimpi” Caminos. De acuerdo con estos datos, habían pasado a trabajar con el sindicado narco Luis Medina, asesinado a tiros en el Acceso Sur el 29 de diciembre de 2013.

Asunto: “El Colo y el Correntino”

16 de marzo de 2013

“Son de VGG, soldaditos del Pollo Bassi. No puedo averiguar los nombres. Por el momento no tenemos llegada. Ultimaron a Ramírez dado que Drogas allanó el quiosco de calle Río Negro cerca de la ruta en VGG, que era abastecido por los Cantero. El mismo quedó sin nadie a cargo y lo ocupó Ramírez, no se sabe a ciencia cierta si por voluntad propia o respondía a alguien, pero no quiso colaborar con la protección que brindaban los Bassi y por ese motivo lo utlimaron. Habría que averiguar si ese quiosco sigue activo”.

El mensaje hace referencia al homicidio de Diego David Ramírez, que el 2 de marzo de ese año fue hallado con tres balazos en la espalda a un costado de la ruta 22S en jurisdicción de Villa Gobernador Gálvez. Los Cantero son los integrantes de la familia de barrio Las Flores acusados de liderar la asociación ilícita en juicio. Los Bassi, el clan familiar de Villa Gobernador Gálvez señalado como rival a Los Monos y al que pertenece Luis “Pollo” Bassi, acusado y luego absuelto por el crimen de Claudio “Pájaro” Cantero.

Asunto: “Claudio Daniel C.”

20 de diciembre de 2012

“El quiosquito cito en el lugar de los hechos es regenteado por Mario M. (Paco) contra quien se orientó la investigación, dado que el patrón de los hermanos G. es Mariano Ruiz, distribuidor de drogas de los Cantero y regente de otro quiosco de Paraguay al 2700, quienes habrían hecho llegar al jefe de Homicidios de la URII una suma que ronda entre los 25.000 y los 30.000 pesos para desviar la investigación”.

En ese correo Gula habla de Mariano Ruiz, condenado en un juicio abreviado como agente financiero de Los Monos.

Asunto: “Policías”

9 de marzo de 2013

“El hecho en el que resultara herido el empleado policial Mario Jesús G. surgió a raíz de que el mismo oficia de soldadito en el búnker de 27 de Febrero al 6100, regenteado por el Negro José, quien responde a Luis Medina.

Asunto: “El negro José”

16 de marzo de 2013

“El nombre es José Antonio A. Maneja un quiosco en pasaje Toba y Bolivia, ochava noroeste. Se maneja en un Bora de color gris y el padre tiene una gomería en calle Godoy cruzando Circunvalación, donde va una o dos veces por día”.

Asunto: “Claudia P.”

4 de abril de 2013

“Se domicilia en Liniers 371 bis, donde funciona un quiosco (mugre). Es la mujer de Ariel Luraschi, otrora importante transero caído en desgracia por el consumo, mujeres y el juego. Una suposición mía es que volvió al ruedo empezando de abajo”.

Sergio Ariel Luraschi tenía 47 años, era conocido como “Gitano” y tenía numerosos antecedentes en el mundillo del narcotráfico cuando cinco años después de ese mail, el 11 de febrero de 2018, fue baleado en el abdomen en barrio Ludueña. Llegaba a la casa de un acusado por tráfico de drogas por entonces detenido en la cárcel de Marcos Paz. Falleció tras agonizar una semana.

Asunto: “Homicidio

David Sebastián Castro”

27 de febrero de 2013

“El homicidio en cuestión ocurrió en pasaje Cuzco al 1500. En el lugar funcionaba un kiosco manejado por Diego Cuello, quien vendía mercadería para Luis Medina y/o los Cantero. Por un pasillo lindero había otro lugar donde se vendía todo tipo de pastillas (tranquilizantes como Rivotril, etc.) manejado por los Ponce. Los Cantero son Máximo Ariel Cantero (padre), Claudio Ariel Cantero (Pájaro) y Ariel Máximo Cantero (Guille). Y después está el Monchi, que fue criado por los Cantero y es Ramón Cristaldo (sic)”.