Denuncia que contrajo SIDA en el Hospital de San Lorenzo

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Actualmente se encuentra con licencia por recomendación psiquiátrica desde febrero pasado, y realizando un tratamiento por haber contraído SIDA. Previo a eso, todos esos años, trabajó en el sector de servicios generales, como mucamo, encargándose de la limpieza.

Otagalli asegura que durante su trabajo, además de limpiar, tenía que “dar el desayuno a los diabéticos, a los pacientes generales en otro horario, dar almuerzo, merienda, cena, decidir qué comida corresponde a cada paciente porque no hay nutricionista, nunca te explican ese tipo de cosas, lo vas haciendo sobre la marcha”, contó y agregó: “hubo dos veces en que tuve que cocinar yo porque no había cocinero, mientras tenía que seguir limpiando”.

El joven contó: “el 1 de febrero empecé la licencia producto de una depresión a la que me llevó la manipulación de la información de mi enfermedad y que no quieran aceptar la negligencia que hubo en el hospital por mi accidente laboral”.

Otagalli asegura que sufrió varios accidentes, pero puntalmente en uno ocurrido en 2011 estaría la situación más grave: “estábamos trabajando en la guardia, en octubre de 2011, yo estaba con el Dr. Portillo y había una urgencia. Tenía que desocupar el lugar lo más rápido posible porque venían accidentados, cuando voy a limpiar la mesa de campo, me corté con agujas y otros elementos que no  había visto, porque era tanta la presión que te ponían para apurarme y tenía que limpiar y dar la merienda y hacer todo. Quise sacar todo rápido y limpiar lo antes posible para que venga el paciente que fue a buscar la ambulancia y me lastimé” y añade: “a partir de eso me empecé a sentir mal, a tener fiebre, manchas, le comenté eso al médico y me hizo un análisis y me dijo que me quedara tranquilo, que con el retroviral iba a estar todo bien. De ahí en más tuve una celulitis infecciosa en toda la mano y me sentía muy  mal”.

“Nunca pasaron mi caso por la ART, cuando me presenté en el área de personal del hospital a contar la situación me dijeron que tomara Ibuprofeno o Paracetamol que los malestares se me iban a pasar”, expresó el empleado y recordó: “tuve muchos accidentes más, yo reclamaba todo el tiempo que los instrumentos no eran sanos ni los correspondientes para trabajar. Me lastimé entre 15 y 20 veces, pero ellos no lo tienen en cuenta, como si fuera algo normal que pasa”.

Luego de esa situación, en diciembre de 2016, a Otagalli le diagnosticaron VIH positivo. “Yo lo atribuyo y estoy seguro que fue por los accidentes que sufrí en el hospital mientras trabajaba”, dijo.

El joven asegura que los procedimientos que se siguieron en el hospital no fueron los adecuados para cuidar sus derechos: “la jefa de laboratorio cuando tiene mi diagnóstico, incumplió la ley y no me lo comunicó, se lo comunica directamente al vicedirector del hospital. Él me busca en el patio y me dice ahí, delante de mucha gente, que tenía mis resultados y que eran positivos”, contó y recordó que “cuando me presenté en la oficina de personal me dijeron que no me podía llamar la atención este tipo de diagnóstico, porque soy homosexual”.

“Sentí burla y fui el hazme reír de todos ellos”

Gustavo Emanuel considera que “hoy, a un año de mi diagnóstico, no tengo solución sobre dónde voy a seguir trabajando o en qué función. No lo puedo seguir haciendo ahí porque es donde contraje mi enfermedad. Sentí burla y fui el hazme reír de todos ellos. No puedo volver a trabajar en el mismo lugar donde me pasaron todas estas cosas, estoy con crisis de pánico”.

Por su parte, el abogado del trabajador infectado, Dr. Nicolas Speranza, contó que “se denunció este accidente laboral ocurrido en 2011 y las consecuencias que tuvo con la gravísima enfermedad que está padeciendo”, y en cuanto a los procedimientos legales, el abogado dijo que “se hizo un aseguramiento de pruebas, para salvaguardar su historia clínica, porque Emanuel sufrió el accidente, lo denunció a la oficina de personal, donde no hubo respuestas y no se siguió el protocolo adecuado. Lo que queremos probar es que el resultado positivo del 2016 tuvo que ver con el accidente de 2011”.

Según Speranza, “la demanda por el accidente laboral es contra el Ministerio de Salud de la  provincia y el Hospital. Estamos solicitando el traslado para una reubicación de  su puesto de trabajo”, concluyó.

Mientras tanto, el joven se encuentra con licencia psiquiátrica y realizándose frecuentemente el tratamiento por la enfermedad que contrajo, a la espera de poder regresar a trabajar