El concejal Paoletti habló sobre la reforma

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“En estos días el clima del país se ha puesto candente, y no solo refiero a los altos calores relacionados a la proximidad en relación al cambio de estación. Es que el Ejecutivo Nacional ha enviado al Congreso, para su tratamiento, un proyecto de reforma al sistema previsional.

El mismo tiene como puntos principales, y controvertidos, la posibilidad de que la transición de un sistema al otro afecte garantías constitucionales y sea un potencial productor de litigios.

Por otro lado, y en relación al cálculo, el proyecto no considera la caída del poder adquisitivo contra la inflación de 2016 lo que provoca claramente que no se mantenga el nivel de vida (afectando la movilidad jubilatoria). Lo mismo sucede al transferir las posteriores actualizaciones al siguiente trimestre. Por otro lado el índice RIPTE que se pretende utilizar, desnaturaliza el carácter subjetivo de las prestaciones previsionales por no medir todos los salarios[1].

Estas cuestiones me llevan a expresarme desfavorablemente en relación a una reforma que implica afectar derechos de nuestros abuelos, quienes han contribuido a conformar nuestra sociedad, dedicando su vida a ellos pero también a nosotros. Más aun cuando ese esfuerzo durante décadas para construir nuestro presente significa el desgaste que hoy los pone en una situación de vulnerabilidad, que pareciera queremos convertir en más vulnerable.

Es que si pretendemos una mayor eficiencia y eficacia del Estado y de nuestra sociedad, la mira debería ser dirigida hacia otro objetivo.

Así también, el solo mirar por la ventana nos demuestra el descontento de la población para con estas medidas. Igualmente, si miramos por la otra ventana veremos lo mismo. Entonces lo único que nos quedaría es mirar hacia abajo y solo caminar.

A pesar de esto, tampoco comparto el uso político del sector opositor para ponerse al hombro banderas que son de todos los ciudadanos. Nadie es dueño del progresismo, ni de los derechos que sirven para evitar desigualdades.

Esta gran grieta es avalada, funcional y aprovechada por ambos bandos extremos (aunque los dos pretendan hacernos creer, a quienes no pertenecemos a ninguno de estos, que intentan cerrarla).

La única manera de lograr crecer como nación será intentar tolerarnos. Esto no se logra siendo hipócritas y planteando el fin de las diferencias (que siempre existirán), sino respetándolas y tratando de buscar germinar nuestra comunidad entre estas diferentes rocas que significan nuestros pensamientos extremos, y que no queremos permitir que nos tuerzan.     

“El verdadero demócrata es aquel que valiéndose de medios exclusivamente no violentos defiende su libertad y, por lo tanto, la de su patria y, en última instancia, la del género humano…La democracia disciplinada y lúcida es lo mejor del mundo…Una democracia llena de prejuicios, ignorante y supersticiosa se debatirá en el caos y hasta es posible que llegue a destruirse a sí misma…Mi concepto de democracia consiste en que el más débil debe tener las mismas oportunidades que el más fuerte. Esto jamás puede lograrse salvo mediante la no violencia.”[2]

[1] Troccoli – Sequeira, “Análisis  al proyecto de Reforma Previsional”.

[2] Mahatma Gandhi, La democracia y el pueblo.