Una taxista recibió un disparo en la cara en intento de robo

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Una taxista de 55 años recibió anoche un balazo en el rostro en un intento de robo en la zona oeste de la ciudad. Al cierre de esta edición estaba “estable hemodinámicamente”, pero los médicos del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) destacaron que tenía una herida “importante”, con “orificio de entrada y salida”, pero “sin lesión en el cráneo”. Mientras tanto, compañeros taxistas aguardaban con expectativa en la puerta del efector.

El ataque se desencadenó minutos después de las 21.30, cuando la taxista, Silvia Esther Sánchez, estaba dejando pasajeros en la esquina del pasaje 1001 y Pascual Rosas, en la zona oeste de la ciudad.

Según narró anoche la titular de la Cámara de Mujeres Taxistas, Natalia Gaitán, su colega “estaba liberando un viaje a bordo de su unidad, un Fiat Siena chapa número 1090, cuando aparecieron al menos dos muchachos a pie que le intentaron robar. Al ver que se acercaban, ella habría arrancado y ahí le dispararon. El auto tiene varios impactos y ella recibió un balazo en la cara”, destacó Gaitán mientras esperaba noticias del estado de salud de Silvia en la guardia del Heca, adonde se acercaron varios compañeros para monitorear la evolución del estado de salud de su colega.

De acuerdo con la versión que manejaban anoche los taxistas, herida y todo, Silvia habría manejado al menos tres cuadras hasta que no pudo más. Muy malherida, fue asistida por un joven que la trasladó en moto hasta el Heca.

Según consignó el director de ese hospital, Néstor Marchetti, la mujer presentaba una “herida de arma de fuego en la región facial con orificio de entrada y salida”.

El profesional destacó que “se le practicó una tomografía por medio de la cual se determinó que no había lesión en cráneo”. Consignó que estaba “estable hemodinámicamente”, pero remarcó que la lesión en el rostro era “importante”.

Preocupación

Cerca de las 22.30, un grupo de taxistas se concentró en torno al Heca. Al cierre de esta edición, los trabajadores no analizaban realizar ningún tipo de medida de fuerza, ya que era “primordial” esperar la evolución del estado de salud de su colega.

Las versiones que circulaban en fuentes policiales daban cuenta de que los agresores estarían identificados y por eso la policía montaba un amplio operativo en la zona para dar con los mismos.

Mientras tanto, en el hospital, la madre de la taxista aguardaba poder ver a su hija, que estaba siendo estabilizada hemodinámicamente.

La agresión a la taxista rosarina se produjo tres días después del asesinato de otro trabajador del sector en la capital provincial, motivo por el cual los taxistas de esa ciudad habían paralizado el servicio.

La víctima tenía 35 años, dos hijos, y lo asesinaron de un tiro en el pecho en lo que habría sido un intento de robo por parte de dos pasajeros que había levantado algunas cuadras antes.

El martes pasado, y a raíz de este hecho, el ministro de Seguridad, Maximiliano Pullaro, se había reunido con los referentes del sector para analizar las medidas de seguridad.

Anoche, esa violencia se trasladó a las calles rosarinas.

Al cierre de esta edición, la familia de la taxista herida aguardaba noticias de su evolución de salud rodeada de colegas de la taxista.