Cinco hábitos para energizar la vida

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Cuando se tiene poca energía y entusiasmo vital en general, es necesario analizar la raíz de la cuestión. ¿Hay muchos círculos abiertos en tu vida? Un círculo abierto es todo aquello que piensas o haces, y dejas por la mitad. Peor aún: lo superpones con otra actividad o compromiso.

Al final del día, incluso sin haber tenido un día muy extenuante, es posible que sientas una descarga casi total de tu energía vital.

Un hábito es una acción repetida y sostenida en el tiempo. Si se trata de actividades virtuosas, generarás un círculo de igual signo positivo, que te ayudará a vivir mejor.

Primer hábito: Se ordenado. Como es adentro es afuera, dice una máxima oriental. El desorden externo es un reflejo del caos interno. Empieza por cuestiones sencillas, como ordenar tu cama cuando te levantas; colgar tu ropa en el lugar apropiado, y mantener prolijo el espacio de trabajo. Cuando lo haces, ganas hasta un 45% más de energía y una sensación de equilibrio y tranquilidad.

Segundo hábito: Se disciplinado. Los imponderables son parte de la vida, aunque hay personas que parecen disfrutar del caos y la falta de disciplina, un término que no se lleva bien con muchos temperamentos. La disciplina es dirección hacia la libertad que buscas; es un proceso mediante el que completarás las acciones de determinada forma, poniéndole tu sello personal, y lo repetirás en el tiempo. Las personas disciplinadas son hasta un 70% más productivas que aquellas que no lo son.

Tercer hábito: Sé consecuente entre lo que piensas, dices, haces y sientes. Se llama coherencia. Cada vez que alguno de estos tres niveles entra en conflicto, se produce internamente un cortocircuito que no permite a tu cerebro funcionar a la altitud que sería deseable. Además, tienes consecuencias directas en los resultados de tu vida, y la de los demás. Cumple tu palabra, haz lo que dices, o renegocia si es que no lo harás por algún motivo.

Cuarto hábito: Trabaja con listas y lleva tu agenda al día. Este método está suficientemente probado en millones de personas, y te servirá para desagotar a tu mente de información innecesaria. Coloca una lista en el refrigerador, así, cada vez que detectas algo a comprar en el mercado, ya lo apuntas (y evitas tener que acordarte). Haz otra lista con los pendientes del día, divididos por áreas de tu vida. Organiza tu agenda para que limites al mínimo todo lo que lleves en la cabeza. Las personas que hacen esto como un estilo de vida son hasta un 55% más efectivas y viven hasta un 40% más enfocadas en lo importante, en vez de lo urgente.

Quinto hábito: Entrena tu comunicación. Más del 90% de los problemas en las relaciones humanas provienen de una mala comunicación interpersonal. Cuando asumes cosas sin preguntar, o presupones, empiezas en una serie de contradicciones contigo y los demás, que terminarán en conflictos de distinto grado. Sé dúctil y flexible para ejercitar la empatía -ponerte en los zapatos del otro, que no es lo mismo que justificar-, y verás como ganarás hasta un 25% más de energía al tener menos disputas por malos entendidos.

Haciendo pequeños ajustes desde hoy mismo podrás vivir más alineado con el presente, y tendrás mayor tiempo disponible para dedicarte a esas cosas que hacen sentido para ti, y que, por sobrecarga o pereza, venías postergando.

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