En el caos, Carrió le marcó el paso a Cambiemos

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Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, se erigió en la principal figura de Cambiemos durante la caótica jornada de ayer.

La diputada nacional fue la encargada de pedir el levantamiento de la sesión especial convocada para tratar la reforma previsional, le reclamó a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, que pare la mano con la represión, y amonestó al presidente Mauricio Macri por su intención de sacar por decreto el recorte de la movilidad jubilatoria.

A primera hora de la tarde, cuando la represión arreciaba en las inmediaciones del Congreso, y los diputados oficialistas se cruzaban casi al punto del contacto físico, Carrió pidió la palabra para pedir que se levantara la sesión. Salvó así al oficialismo de una confusa situación, en la que incluso se denunció la utilización de “diputruchos” para alcanzar el quorum. La diputada dijo que apuntó a hacer “prevalecer la paz sobre la violencia”, y adelantó que “la ley va a salir y los jubilados van a ser compensados”. Tras asegurar que hablaba “en nombre del Interbloque de Cambiemos en minoría”, la legisladora le pidió al presidente de la Cámara que “levante esta sesión escandalosa”.

Poco después, cuando la Policía y la Gendarmería cazaban manifestantes, Carrió criticó el enorme despliegue de fuerzas de seguridad. “No se necesitan tantos gendarmes, la ministra de Seguridad tiene que parar”, dijo en un pasillo del Congreso.

Por la noche, cuando el gobierno hizo trascender que el presidente Mauricio Macri tenía decidido sacar la reforma por decreto, la principal aliada de Cambiemos redactó un tuit con una severa advertencia: “Carrió y la Coalición Cívica juraron respetar la Constitución y no la van a violar bajo ningún concepto”, aseguró en tercera persona. Luego completó: un DNU “violaría gravemente” ese estatuto.