Quiénes son los diputados que dieron el quórum

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A las 14.35, cinco minutos después del límite para conseguir quórum con 129 legisladores, la bancada de Cambiemos festejó la aparición de un hombre en Diputados. El presidente provisional de la cámara baja, Emilio Monzó, le avisó: “Si toma asiento, hay quórum… bien”. La legisladora del PRO, Cornelia Schmidt, aplaudió a rabiar mirando a su par de Libres del Sur, Victoria Donda, que había pedido suspender la sesión. Todo estaba listo para empezar con el debate.

Fue ahí cuando Monzó anunció: “Queda abierta la sesión especial conforme al requerimiento efectuado por los señores diputados número reglamentario”. En ese momento, alguien le resaltó que no había quórum. “Había número. No es trucho (en relación al legislador que permitió el debate)”, respondió.

Sin embargo, el legislador del Frente para la Victoria (FPV), Horacio Pietragalla, le gritó: “Hay diputados en enfermería”. Su compañera de bancada, Mayra Mendoza, había sido herida por un agente de la Policía Federal (PFA). Sin embargo, Monzó le respondió: “Tengo quórum. No se pasó la hora. No puedo levantar la sesión”.

El diputado del FPV, Carglos Castagneto, le mostró cartuchos de las balas de goma que la PFA le tiró a los manifestantes en los alrededores del Congreso. No lo conmovió. Donda, en tanto, le recordó: “Ninguno se solidarizó con los compañeros”. Tampoco causó efecto en el presidente de la Cámara baja.

A las 15.10, Monzó decidió levantar la sesión. La líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, lo había pedido: “Nosotros no vamos a contestar con violencia a su violencia. Levante esta sesión escandalosa”.

A  la salida del recinto, el diputado del Frente Renovador, Felipe Solá, denunció: “Vean la filmación del Congreso para entender el falso quórum de hoy. El jefe del bloque del PRO sale corriendo y al minuto hay 129 presentes. Dos diputados de la ciudad de Buenos Aires que no habían jurado se sentaron. Truchada”. Pero, ¿fue realmente así?

El ex gobernador de Buenos Aires señaló, sin nombrarlos a Jorge Ricardo Enríquez -subsecretario de Justicia porteño-, y a Patricia Noemí Holzman -jefa de Gabinete del Ministerio de Ambiente-, como los “dipu-truchos”. Ambos podrían reemplazar a Joanna Picetti, diputada electa de Cambiemos imposibilitada de asumir.

Pero Enríquez rechazó la acusación: “Es absolutamente falso que yo haya ocupado hoy una banca. Asistí al recinto para jurar como diputado, pero permanecí detrás de la presidencia esperando ser convocado a prestar el juramento. No pude hacerlo porque la sesión se levantó por el clima de violencia generado”. ¿Entonces? ¿Quién dio quórum?

Fue el flamante diputado por San Juan, Walberto Allende, quien se sentó, aplaudido por Cambiemos. No era para menos. Su presencia le aseguró al oficialismo el número mágico -y necesario- para abrir el debate.

A los 105 diputados de Cambiemos se sumaron: cuatro de Córdoba (Martín Llaryora, Juan Brugge, Paulo Cassinerio y Alejandra Vigo); cuatro de Misiones (Flavia Morales, Jorge Franco, Ricardo Wellbach y Daniel Di Stefano); tres de la ciudad de Buenos Aires (Martín Lousteau, Carla Carrizo y Teresita Villavicencio); tres de Tucumán (Gladys Medina, Pablo Yedlin y José Orellana); tres de Santiago del Estero (Hugo Infante, Graciela Navarro y Mirta Pastoriza); dos de Chaco (Elda Pertile y Juan Mosqueda); dos de Catamarca (Gustavo Saadi y Silvana Ginocchio); uno de Buenos Aires (Alberto Roberti), otro de Salta (Alfredo Olmedo) y el sanjuanino.

Allende, exministro de Desarrollo Humano y Promoción Social hasta diciembre, responde al gobernador de su provincia, Sergio Uñac, que en las últimas horas aseguró: “La idea no es perjudicar a nadie, menos a los jubilados, pero no queremos obstruir al Gobierno. La sociedad está cansada del blanco o negro”.