Carta de Independiente a la Conmebol por “los hechos vergonzantes”

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Los incidentes que los hinchas de Flamengo produjeron ayer en las afueras del hotel Hilton de Copacabana no sólo tuvieron la condena de la Conmebol, sino que Independiente fue más allá e hizo pública una carta a la confederación donde exigió garantías para la final de la Copa Sudamericana y pidió una sanción al club brasileño por “los hechos vergonzantes”. Ayer, las autoridades brasileñas arrestaron a unos 40 hinchas de Flamengo después que detonaron pirotecnia a las afueras del hotel en Río de Janeiro donde se hospedaba Independiente.

Flamengo e Independiente definirán la Sudamericana esta noche, desde las 20.45, en el estadio Maracaná. El Rojo ganó el partido de ida por 2-1 la semana pasada.

“Estos incidentes, para nada aislados, se potenciaron sin dudas por el deficiente accionar de la policía local y l aausencia de un dispositivo de seguridad adecuado para la ocasión. Tanto la responsabilidad por la conducta de los simpatizantes como por el deficiente operativo de seguridad recae sobre el club Flamengo. El deficiente accionar de las fuerzas de seguridad y la ausencia de personal de seguridad privada suficiente permiten presagiar que estos incidentes puedan repetirse y hasta agravarse”, señala el comunicado de prensa de Independiente.

Por su parte, la Conmebol condenó los actos de violencia. En su cuenta de Twitter, la confederación fijó sus postura: “La Conmebol condena todos los actos de violencia registrados e insta a todos los hinchas de los clubes que disputarán la final de la Sudamericana a vivir la fiesta del fútbol en paz y con respeto y lealtad hacia el rival. #JuegoLimpio #FutbolEnPaz”.

Crónica de una noche de furia

La última bomba de estruendo sonó a las cuatro y cuarto de la mañana. Desde las diez de la noche que los hinchas de Flamengo no paraban de tirar fuegos artificiales para interrumpir el descanso del plantel de Independiente. Fue una jornada muy larga, interminable, en la que el plantel no pudo dormir bien. Alojados en el cuarto piso del Hilton de Barra da Tijuca, los jugadores del Rojo se despertaron durante varios momentos de la noche por el ruido y los gritos de los fanáticos brasileños, que cumplieron con la promesa que habían hecho circular en las redes sociales. Independiente, decían, tenía que pasarla mal. Fue lo más parecido a las copas de los años 70, cuando a nivel sudamericano no había protección para nadie y valía todo.

El reloj se acercaba a las 21.30 en Brasil -una hora más que en Argentina- cuando un grupo de hinchas de Flamengo, que estaba hacía algunos minutos en la puerta del hotel, empezó a agredir a la gente de Independiente que estaba detrás de un vallado. Todo se produjo luego de un acalorado cruce de insultos entre simpatizantes de ambos clubes.

Media hora más tarde, unos 200 hinchas de Flamengo comenzaron a tirar bombas de estruendo. A las once, afuera parecía que en Barra da Tijuca se estaba celebrando el fin de año. Con cada minuto que pasaba, la calle lateral se llenaba de gente. Antes de la medianoche llegaron a ser 500.

En un momento circuló el falso rumor de que los futbolistas de Independiente se habían mudado al Hilton de Copacabana. Ahí, por las dudas, fueron decenas de fanáticos del Mengão para molestar a todos los que estaban hospedados. Sobre las calles hubo peleas entre argentinos y brasileños.

La situación escalaba a una velocidad inusitada. La gerencia del hotel, preocupada, cerró sus puerta y prohibió la salida de la gente que estaba allí. Bajaron las cortinas. La policía local recién actuó a las 23.20: más de 15 efectivos empezaron a tirarle gas lacrimógeno a los de Flamengo. Hubo corridas. Todo daba a entender que no iban a volver

Los fanáticos regresaron. No se acercaron tanto al hotel, no podían, pero se quedaron a 300 metros. Eran menos de 100 personas pero seguían tirando bombas. Continuaron hasta las 4.15 de la mañana, cuando se dieron por satisfechos. En el cuarto piso, mientras tanto, varios integrantes del plantel estaban desvelados.