Empresarios consideran “indispensable” la continuidad de la usina móvil

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El Centro Comercial e Industrial de Rafaela y la Región expresó, a través de una declaración pública, su preocupación por la continuidad de la usina móvil que desde 2009 está ubicada en el predio de la Estación Transformadora Oeste de la EPE, y que aporta 19,2 megavatios de potencia extra en momentos de alta demanda eléctrica, como los que se pueden registrar, por ejemplo, en estos días de ola de calor intensa. Fuentes de la central empresaria que dialogaron de manera extraoficial con este Diario indicaron que la continuidad es considerada “imprescindible” para una prestación normal del servicio y minimizar la posibilidad de cortes en el suministro.

La institución, por su parte, informó de manera oficial que “en virtud de la comunicación que recibió la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) para notificar a los agentes del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) que a partir del 1 de enero de 2018 se discontinuarán los contratos que mantiene con las Usinas Generadoras de Energía Eléctrica Móviles (UGEEM), la entidad envió notas a Verónica Geese, secretaria de Energía, y a Raúl Stival, presidente de la Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe”.

Hace pocos días, el CCIRR recordó que “la decisión de CAMMESA se enmarca en la finalización, a fin de 2017, de la ‘Emergencia del Sector Eléctrico Nacional’, declarada en su momento mediante el decreto Nº 134/2015. Según lo dispuesto por Alejandro Sruoga, secretario de Energía Eléctrica de la Nación, a partir del 1º de enero de 2018, en el caso de que algún agente demandante del Mercado Eléctrico Mayorista requiriera disponer del respaldo de estas unidades para la atención de la demanda a su cargo, podrá realizar los acuerdos que entienda convenientes para ello, asumiendo los costos que surjan del mismo”.

La propuesta del Gobierno Nacional es que si esas usinas son indispensables para garantizar el servicio eléctrico, sea la EPE la que se haga cargo de la contratación y sus consiguientes costos. Por eso hay un proceso de negociaciones abierto, cuyos resultados son inciertos.

La preocupación de la central empresaria rafaelina radica en “la incertidumbre respecto a la postura que adoptará la provincia de Santa Fe, ya que el funcionamiento operativo de las mencionadas usinas es de vital importancia para garantizar la calidad del servicio en la región”. Considera el CCIRR que “estos dispositivos son una herramienta esencial y técnicamente adecuada para reforzar las redes en sitios puntuales cuando se producen picos de consumo por altas temperaturas o cuando se repara una falla por tormenta y sobre demanda”.

Como sucede en todo el país, estas usinas son provistas por la empresa Secco, que en el caso de nuestra ciudad puso en marcha en enero de 2009, por mandato de ENARSA una usina móvil cuyo objetivo fue la generación de energía para el control de tensiones de corredores radiales. Se trata de una usina que entra en funcionamiento en momentos de picos de demanda de potencia, sobre todo en los meses de verano, de modo de garantizar un servicio continuado y con la menor cantidad de interrupciones posibles en los corredores eléctricos que abastece.

Para los empresarios locales, este servicio continúa siendo indispensable, ya que para estar a salvo de cortes en momentos de picos de demanda de potencia debería estar ejecutada una obra de potenciación de la línea de 132 kv que viene desde Santo Tomé.

La usina móvil de Rafaela funciona con 16 motores alimentados con combustibles líquidos y por ello tiene un alto costo de mantenimiento. Hasta el cierre de la semana pasada, ni la secretaria de Energía Verónica Geese ni la presidencia de la EPE, ejercida por Raúl Stival, habían respondido a los requerimientos de los empresarios locales, que están preocupados por el efecto que podría tener el cese del trabajo de las usinas en un momento de alta demanda, como es el verano.