Francisco pidió por el desarme nuclear y el cambio climático

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El domingo le fue dado el premio nobel de la Paz a la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares. Ese reconocimiento se da en coincidencia con la Jornada Mundial de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos”, destacó durante el Ángelus en la plaza de San Pedro. Esa coincidencia, explicó, “subraya los fuertes lazos entre derechos humanos y el desarme nuclear”. 

“De hecho, esforzarse por la tutela de la dignidad de las personas, en modo particular de los más débiles y desaventajados, significa también trabajar con determinación para construir un mundo sin armas nucleares”; exhortó el Papa al pedir “limitar nuestro poder al servicio de la paz y del verdadero progreso”.

En ese marco, Francisco aprovechó la ocasión para recordar el inicio esta semana, en París, de la Cumbre “Nuestro Planeta”. “A dos años del acuerdo de París sobre el clima, hace falta renovar el esfuerzo por su cumplimiento y consolidar una estrategia compartida para luchar contra el preocupante fenómeno del cambio climático”, pidió, en referencia al denominado tratado de la COP21 firmado por casi 200 países a fines de 2015. 

En tanto, el Vaticano pidió a los líderes mundiales que se comprometan a evitar “una espiral de violencia” en Jerusalén, luego de los enfrentamientos por la decisión estadounidense de trasladar a esa ciudad su embajada a contramano de las recomendaciones de la comunidad internacional. 

Además, ratificó su “convicción” por una solución “de dos Estados” para los territorios en disputa entre Israel y Palestina. “La Santa Sede sigue con gran atención la evolución de la situación en Oriente Medio, con especial referencia a Jerusalén, una ciudad sagrada para los cristianos, para los judíos y los musulmanes de todo el mundo”, expresó en un comunicado del Vaticano.

“Al expresar su pesar por los enfrentamientos que han causado víctimas en los últimos días, el Santo Padre renueva su llamado a la sabiduría y la prudencia de todos y eleva oraciones fervientes para que los líderes de las naciones, en este momento de particular gravedad, se comprometan a evitar una nueva espiral de violencia”, puntualizó.

El Vaticano reclamó que se responda “con palabras y acciones, al anhelo de paz, de justicia y seguridad de las poblaciones de esa tierra atormentada”.

El documento, en línea con el llamado a respetar el “status quo” de Jerusalén lanzado el miércoles por Francisco, aseguró que “las preocupaciones sobre las perspectivas de paz en la región son el tema estos días de diversas iniciativas, incluidas reuniones urgentes convocadas por la Liga de los Estados Árabes y la Organización para la cooperación islámica”. 

“La Santa Sede es sensible a estas preocupaciones y, al recordar las palabras sinceras del papa Francisco, reitera su posición conocida sobre el carácter singular de la Ciudad Santa y la ineludibilidad del respeto por el status quo, de acuerdo con las deliberaciones de la comunidad internacional y las reiteradas solicitudes de las jerarquías de las Iglesias y de las comunidades cristianas de Tierra Santa”, planteó. 

“Al mismo tiempo, reitera su creencia de que solo una solución negociada entre israelíes y palestinos puede conducir a una paz estable y duradera y garantizar la coexistencia pacífica de dos estados dentro de fronteras reconocidas internacionalmente”, apuntó.

Este sábado, el Vaticano había considerado “preocupante” la situación en Jerusalén, donde ya suman cuatro los muertos tras la decisión de Estados Unidos de reconocer a esa ciudad como capital de Israel pese a las recomendaciones en contra de la comunidad internacional.

“La situación es preocupante. Esperamos que no se inicie un proceso que traiga más violencia y tensión”, aseguró el secretario de Estado vaticano Pietro Parolin en declaraciones que reprodujo este sábado Radio Vaticana.