Macri ya descansa en Córdoba por el fin de semana largo

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El pedido de desafuero y prisión preventiva a Cristina Kirchner que conmueve a la política no lo hizo obligó a cambiar de planes. Tampoco, la desaparición del submarino ARA-San Juan. El presidente Mauricio Macri aprovechó el fin de semana largo y partió en la noche del jueves a Córdoba para descansar.

El jefe de Estado se trasladó a la estancia Potrerillo de Larreta, en Alta Gracia, para pasar el fin de semana largo junto a su esposa, Juliana Awada, y a la hija de ambos, Antonia.

Apenas aterrizó, el mandatario se comunicó con el gobernador Juan Schiaretti, a quien lo une una estrecha relación de confianza, a pesar de que el crecimiento de Cambiemos amenaza al oficialismo provincial.

La estancia fundada en 1918 tiene además un campo de golf, donde seguramente Macri y Awada despuntarán el vicio, lejos de la tensión por la situación judicial de Cristina Kirchner y la desaparición del submarino.

El mandatario volvió a referirse al ARA-San Juan el miércoles, pero evitó definiciones contundentes, como la del ministro de Defensa, Oscar Aguad, que había dicho que los tripulantes están muertos.

Macri tiene devoción por Córdoba, distrito fundamental para que venciera en el balotaje de 2015. Antes de asumir eligió la provincia para descansar en otra estancia -El Colibrí- con comodidades parecidas a la que eligió en esta oportunidad: campo y golf.

En febrero pasado eligió la Estancia La Paz, que perteneció a Julio Argentino Roca. Luego, fue al resort colonial en el que ahora se hospeda, donde -a pesar de las altas medidas de seguridad- no evitó que un grupo de manifestantes protestara.

Córdoba es, además, una de las provincias que más veces visitó Macri como Presidente. Su popularidad en el distrito, volvió a notarse en las últimas elecciones.

Resta saber si con la crisis del submarino, el Presidente y el resto del Gabinete se trasladarán el próximo fin de semana a la residencia de Chapadmalal para participar de un “retiro espiritual”, como el de año pasado, una práctica habitual en el macrismo desde los tiempos de la Ciudad.