Atlético Rafela volvió a ganar y se prende entre los de arriba

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Ayer por la tarde, en el marco de la 11ª fecha de la Primera B Nacional, en Carlos Casares, en la provincia de Buenos Aires, Atlético derrotó 3 a 1 a Agropecuario de esa localidad con goles convertidos por Stefano Brundo a los 42 minutos del primero tiempo, de Lucas Pittinari promediando el complemento y de Gonzalo Klusener en el cierre del juego. Gonzalo Urquijo descontó para el Sojero y Juan Manzocco se fue expulsado en el local. Ahora, la semana que viene, Atlético cerrará su participación en este semestre en casa ante Flandria en barrio Alberdi buscando quedarse nuevamente con tres puntos a domicilio que, además de servir para seguir sumando y seguir acrecentando el sueño de retornar cuanto antes a la Primera División, sirve para terminar en los puestos de vanguardia el 2017.

Atlético se arrimaba al partido con cierta tranquilidad por haber ganado, y goleado, en la previa a Juventud Unida de Gualeguaychú en Rafaela cuando más necesitaba una importante victoria ante su gente ya que las mejores producciones, hasta aquí, las había conseguido fuera de la ciudad. Algunas producciones individuales dieron el salto que se esperaba pero otras todavía no aparecen, y da la sensación que estos últimos juegos del semestre pueden ser las últimas chances de esos jugadores si no aprovechan la oportunidad. Desde el plano táctico, Bovaglio volvió a confiar en Velásquez y Klusener a pesar de los antes mencionado y en Marconato para que sea la manija del equipo.

Por su parte Agropecuario, luego de un arranque explosivo, empezó a perder terreno lógico en la tabla de ubicaciones y llegaba de perder ante Morón, pero sabiendo que en su reducto ostenta un récord digno de mantener con 17 partidos sin derrotas. Hasta aquí…

El partido

Con esos condimentos se arrimaban al juego Agropecuario y Atlético. La victoria de Juventud ante Boca Unidos dejó a los de Gualeguaychú en la cima de las ubicaciones, por eso la Crema sabía que debía traerse algo de Carlos Casares para no perderle pisada a su anterior rival. Las primeras acciones de peligro del partido correspondieron al local y vinieron por la cancha de arriba en sendas distracciones defensivas de Atlético que en definitiva no fueron más que llamados de atención pero que encendieron alarmas en el equipo de Bovaglio.

El juego en su inicio era eléctrico. Interesante, aunque sin demasiadas situaciones como para destacar. Marconato no se encontraba en la función de generador de juego por lo que Mauro Albertengo y Gonzalo Klusener no tenían demasiado contacto con la pelota. Es por ello que Agropecuario se fue soltando en confianza y paulatinamente se fue arrimando con peligro al área de Macagno. Tanto por el lado de Nicolás Dematei como por el flanco de Blondel los jugadores del Chaucha Bianco desbordaban a los de Atlético. Primero Barinaga arremetió con todo pero Brundo cerró justo a tiempo sobre la llegada del futbolista local, y pocos minutos más tarde Ramiro Macagno se quedó con la pelota más clara, hasta ahí, del partido.

Atlético la pasaba mal. El sector diestro de la retaguardia cremosa hacía agua y Barinaga se convertía en un problema cada vez que se soltaba por ese sector. Pisando los 15´ nuevamente el propio Barinaga ganó la cuerda sobre la zona de Dematei y tiró un centro rasante al corazón del área para que Urquijo le entrara de sobre pique enviando su remate por encima del travesaño desperdiciando así, la apertura del marcador.

Casi promediando el primer tiempo Atlético pudo pisar terreno antagonista con algo de intensidad. Albertengo, como una semana atrás, se perfilaba como el delantero más incontrolable para el anfitrión, lo que le permitía a los de Bovaglio ganar metros aunque el ex Atlético San Jorge no tenía un socio directo para apoyar su estrategia ya que Klusener o estaba bien contenido o no se hallaba en el juego. Lo cierto es que a los 28´ Albertengo logró filtrarse en el área y ensayó un disparo que le salió bajo pero con suficiente peligro como para que provocar zozobra en la defensa sojera.

El juego se fue cayendo en un bache en cuanto a producción y se hacía timorato y aburrido. Eso sumado a la escases ofensiva de Atlético conformaban un combo que atentaban contra el espectáculo, pero a pesar de ello el trámite comenzaba a favorecer a los rafaelinos porque Agropecuario ya no llegaba con el mismo peligro que lo había hecho en los instantes iniciales. La Crema se fue soltando y algunos jugadores comenzaron a crecer en su producción, como los mediocampistas.

A los 42´ Lucas Pittinari comandó una contra de manual, abrió por derecha para Lucas Blondel que soltó amarras por su banda, tiró un centro pasado al segundo palo que Dematei volvió a meter en cancha para que Stefano Brundo saltara más alto que nadie y conectara con un testazo certero para abrir el marcador, tal vez, en el momento que nadie esperaba que se quebrara el marcador. Atlético encontró el gol en una muy buena jugada colectiva y fue eficaz, pudo estirar la ventaja aprovechando que el Sojero había sentido la estocada; sin embargo, los de Bianco también merodearon el empate en una réplica, la última del primer tiempo, donde volvieron a dejar mal parada a la defensa de Atlético, por fortuna la definición de Bulgarelli no fue certera y su remate se fue por encima del larguero ante la mirada de la defensa rival.

El pitazo de Álvarez mandó al descanso a los protagonistas que se deben haber ido, seguramente, a los camarines a replantearse algunas cosas, más que nada del lado local sin dejar de mencionar que Bovaglio posiblemente debe haber apuntando a mejor la faz defensiva que se vio desbordada muchas veces por el lado izquierdo porque Velásquez no aporta en la marca a la hora del retrocedo y el 1-2 ante Dematei se vuelve inevitable. Con esa premisa fueron al entretiempo.

El segundo tiempo

El complemento no mostró modificaciones en cuanto a nombres en ninguna de las dos formaciones, pero el Sojero salió con todo. Antes de los 30 segundos Barinaga, gran problema para la defensa rafaelina, se filtró en velocidad por derecha y tiró un centro envenenado que por poco no llegó a ser conectado por ningún compañero.

Atlético se protegía demasiado cerca, y peligrosamente, del arco de Macagno. A pesar de ello las escapadas de los hombres de Casares fueron cada vez más esporádicas porque el medio campo, entre Pittinari y Romero, comenzó a rendir. Albertengo era otra vez alternativa en la ofensiva ante la ausencia en el trámite de Klusener y la poca preponderancia que imponía Marconato en su juego. No obstante entre estos se generó una de las más interesantes del segundo tiempo. Albertengo ganó la cuerda y centreó al corazón del área para Marconato que venía de frente pero se perfiló mal o le entró muy abajo la pelota, lo cierto es que el balón se fue muy alto por encima del marco de Salort.

El Celeste se sintió más liberado con la postura de Agropecuario y se paró de contra. Por eso a los 16´ Albertengo condujo una réplica de manual. Mauro pasando el paralelo del medio descargó para Klusener quien dentro del área tocó para Lucas Pittinari quien definió como un delantero de toda la vida poniendo la pelota al segundo palo de Salort, bien lejos de las manos del arquero. Un verdadero golazo de Atlético que sacó una buena diferencia en el marcador cuando, por ahí, el trámite en sí no lo evidenciaba.

Minutos fatales para Agropecuario porque 160 segundos más tarde Juan Manzocco le entró muy fuerte a Pittinari y Álvarez no dudó en mandarlo a las duchas. Parecía que si Atlético se avivaba podría aumentar la diferencia pero Gonzalo Urquijo no perdonó esta vez dentro de la zona de gatillo y logró poner el descuento, aumentando la angustia, para los minutos finales.

El partido se consumía y la ansiedad apretaba. Atlético no llegaba y se arriesgaba demasiado Bovaglio al tardar, nuevamente, demasiado tiempo en mover el banco. Primero Gianfranco Ferrero ingresó para apuntalar la defensa por Velásquez que no termina nunca de ser opción, y luego reapareció Nico Castro recuperado tras la fractura en lugar de Marconato.

A 5´ del final Blondel, que ha crecido muchísimo en sus aportes en los últimos juegos, se soltó por derecha, habilitó a Klusener que se demoró una eternidad en controlar la pelota por lo que la defensa sojera terminó por ahogar el intento de Atlético. Bovaglio mandó a cancha a Manuel Bustos por Albertengo y en la primera que tuvo el pibe de Vila corrió como el viento, tocó para Klusener que esta vez no perdonó y sentenció el pleito poniendo el tercero para la Crema.

De este modo Atlético sigue subiendo y suma, quizá con cuestiones a corregir desde lo táctico, pero sin dejar de rescatar que parece haber encontrado la efectividad que da esa tranquilidad que aporta puntos.