Perpetua para represores por crímenes de lesa humanidad

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Con las condenas a prisión perpetua de los genocidas Alfredo Astiz y Jorge “Tigre” Acosta, entre otros, terminó uno de los juicios más importantes en cantidad de acusados realizado en el país por los crímenes cometidos durante la dictadura militar. Se investigó a 54 personas por 789 hechos de secuestros, torturas y homicidios cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó la mayor cárcel clandestina de detención.
En total, 30 genocidas fueron condenados a perpetua, entre ellos, el piloto Mario Daniel Arru y Alejandro Domingo D”Agostino acusados de arrojar al mar a las monjas francesas Alice Domon y Léonie Duquet desde el Skyvan PA-51, el 14 de diciembre de 1977. En el mismo “vuelo de la muerte” había otras 10 víctimas.
Recibieron la misma pena el apropiador de Victoria Donda, el exprefecto Jorge Antonio Azic; y el tío de la nieta recuperada y diputada de Libres del Sur, Adolfo Miguel Donda Tigel.
Tras la condena a Astiz por los delitos de secuestro, torturas, privación ilegítima de la libertad, homicidio y sustracción y ocultación de identidad de menores referentes de organismos de Derechos Humanos y militantes celebraron en la puerta de Comodoro Py, desde donde siguieron la lectura.
Mientras tanto, Julio Poch, el piloto holandés involucrado en los “Vuelos de la Muerte”, fue absuelto. El mismo fallo benefició al exsecretario de Hacienda de Martínez de Hoz, Juan Alemann, uno de los dos civiles acusados en este juicio; a Ricardo Jorge Lynch Jones y a Rubén Ricardo Ormello.

La megacausa ESMA III
El proceso duró cinco años (empezó el 28 de noviembre de 2012). Por las audiencias pasaron unos 900 testigos, entre ellos unos 400 sobrevivientes. A lo largo de este proceso, once de los 68 imputados originales murieron y tres fueron apartados del juicio por razones de salud. El Tribunal Oral Federal 5, integrado por los jueces Adriana Pallioti, Leopoldo Bruglia y Daniel Obligado, fue el encargado de la lectura del veredicto.
La megacausa incluyó delitos como los denominados “vuelos de la muerte”, en los que se arrojaba al mar a personas secuestradas, por los que están acusados el prefecto retirado Georges Mario Daniel Arru; Alejandro Domingo D”Agostino, jefe de la División de Veteranos de Guerra de la Prefectura; y el piloto de la línea aérea holandesa Transavia y marino retirado Julio César Poch, extraditado desde España.