Buscan desalentar el consumo excesivo de azúcar en Santa Fe

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La iniciativa abarca a bares, restaurantes, estaciones de servicio y/o cualquier ámbito donde se dispensen infusiones en la Ciudad de Santa Fe.

El Concejal presentó el proyecto en una mesa de trabajo integrada por profesionales del tema, quienes enriquecieron el mismo. El objetivo principal de esta normativa es contribuir y concientizar a la población sobre los daños a la salud que trae aparejado el consumo excesivo de azúcar.   

Sobre la Normativa

El texto de la normativa expresa la prohibición en bares, restaurantes, estaciones de servicio y/o cualquier ámbito donde se dispensen infusiones en la Ciudad de Santa Fe, el ofrecimiento en forma indiscriminada, de azúcar y cualquier tipo de endulzantes, debiendo suministrarse en la cantidad que expresamente lo solicite el comensal.

La Secretaría de Salud del Municipio deberá realizar una campaña de concientización sobre el uso abusivo de azúcar y sus implicancias en los índices de obesidad, diabetes de tipo 2 y caries dental.

En casos incumplimientos la Secretaría de Control podrá imponer una multa de 80 UF a 100 UF.                   

El azúcar incrementa el aporte calórico, quita el hambre y reduce ingesta de alimentos ricos en nutrientes, lo que no favorece una dieta saludable.  Las evidencias demuestran que si mantenemos unos niveles de azúcares libres por debajo del 10% del total de calorías diarias se reduce el riesgo tanto de sobrepeso, obesidad, caries y enfermedades cardíacas.

Este endulzante se utiliza, también para estabilizar el contenido químico de la sal, reducir la acidez de los alimentos, retardar el endurecimiento del pan e inhibir el crecimiento de bacterias ya que funciona como conservante.

En nuestro país, la ingesta diaria de azúcar triplica la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que no debería superar los 50 gramos o las 12 cucharaditas de café, en una dieta de 2000 calorías.

La epidemia del sobrepeso y la obesidad afecta a unos 2.100 millones de personas en el mundo, casi un tercio de la población y uno de los factores que contribuyen a esto es el excesivo consumo de azúcar en sus diversas formas.

Según la tercera Encuesta Nacional de Factores de Riesgo del Ministerio de Salud de la Nación, casi cuatro de cada 10 mayores de 18 años presentan sobrepeso, y 2 de cada 10, obesidad.                

Un estudio realizado por el Credit Suisse Research Institute de Estados Unidos, realizado en 2013, detalla que el 40 % de los gastos destinados a salud por el gobierno son por enfermedades directamente relacionadas con el consumo excesivo de azúcar.

El sector que se ve más afectado por el consumo excesivo de azúcar son los niños. Las estadísticas indican que el consumo de dulces y alimentos endulzados aumenta el 60 % el riesgo de obesidad infantil.

Encuentros

El proyecto fue presentado en una reunión a referentes del tema. De la misma participaron Gisela Pitura y Nicolás Di Luca, Licenciados en Nutrición; Martín Castro, Gerente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Santa Fe; Paola Galarza, Consejo Directivo del Colegio de Graduados de Nutrición 1ª Circunscripción de Santa Fe y Cecilia Carasatorre, Coordinadora de la Comisión Científica del Colegio de Graduados de Nutrición 1ª Circunscripción de Santa Fe.

En los próximos días también será presentado ante el C.O.S Circulo Odontológico Santafesino, y a demás instituciones que tengan injerencia en el tema

Opiniones

Franco Ponce de León expresó “el objetivo es que no se encuentren arriba de las mesas azúcar  y/o endulzantes tanto en los bares, restaurantes y/o afines de la ciudad, a modo de contribuir y concientizar a la población sobre los daños a la salud que trae aparejado su consumo en forma excesiva; por ende los clientes deberán al momento de solicitar las bebidas, expresar que tipo y cantidad de endulzante prefieren. Es muy importante el acompañamiento de  especialistas en el tema, por eso agradecemos a los profesionales e instituciones que se sumaron a la iniciativa, la enriquecieron y le dieron el visto bueno, para concientizar a toda la sociedad Santafesina. La intención no es prohibir, sino que el consumidor tenga la opción de decidir y al mismo tiempo podamos promover hábitos saludables”.

Cecilia Carasatorre, Coordinadora de la Comisión Científica del Colegio de Graduados de Nutrición 1ª Circunscripción de Santa Fe enunció “me parece una iniciativa interesante, creo que el sobrepeso y la obesidad es una epidemia a nivel mundial que está en crecimiento; y si bien se conocen muchas herramientas para combatirlas y reducir los índices, es sumamente importante que se sume el poder legislativo local porque estaba haciendo falta. Es un tema que merece ser debatido en los distintos niveles del estado.”   

A su turno, Paola Galarza, Miembro del Consejo Directivo del Colegio de Graduados de Nutrición 1ª Circunscripción de Santa Fe expresó “entendemos que esta Ordenanza es importante y es el primer paso para comenzar a discutir temas sobre el consumo excesivo de azúcar. Además quiero agradecer que hayan tenido en cuenta al Colegio de Graduados en Nutrición para enriquecer esta normativa”.

Rodolfo Verde, Presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Santa Fe afirmó “nuestra institución a lo largo de sus 75 Años de existencia ha apoyado las políticas públicas de salud que logran en la comunidad un resultado beneficioso en la búsqueda de una mejor calidad de vida para toda la sociedad. Desde nuestro lugar contribuiremos a que el proyecto logre su objetivo a modo de aportar conciencia a la población sobre los daños que acarrea el uso indiscriminado de este producto y alcance un consumo adecuado para el cuidado de su salud”.

La Licenciada en Nutrición Gisela Pitura manifestó “apoyo completamente la iniciativa ya que el consumo excesivo de azúcar blanco contribuye a la obesidad, puede producir déficit nutricionales, estimula de forma excesiva el sistema nervioso sobre todo en los niños, causa daños en el páncreas y diabetes tipo 2, acelera el proceso de envejecimiento, contribuye a la aparición de enfermedades degenerativas como el cáncer, debilita el sistema inmune y afecta diversos órganos, altera la flora intestinal y a su vez genera adicción. 

Pienso que este proyecto una vez implementado puede contribuir al beneficio de toda la población, sobre todo en la toma de consciencia; si le sumamos una correcta campaña de difusión y de educación para la prevención de los desórdenes de salud provocados por el desequilibrio en sí que se da actualmente en la alimentación en general, podremos tener un punto de partida para contribuir a mejorar la salud de la población.”

Para finalizar, Nicolás Di Luca, Licenciado en Nutrición enunció “veo el proyecto totalmente positivo, si se puede reducir el consumo de azúcar de la población en general va a ser muy beneficioso para la salud pública debido a que el consumo excesivo está asociado a distintas patologías que afectan nuestra salud; sin dudas es un habito que debe implementarse desde niños”.