Mackey: “Formo jugadores para jugar en Newell’s, no en otros equipos”

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La casi segura salida del juvenil Nicolás Castro generó ruido en Bella Vista. El juvenil volante de 17 años era uno de los futbolistas con potencial y la forma en que se va a Boca obliga a la dirigencia y al Director Deportivo Martín Mackey a analizar la forma de cómo proteger un patrimonio que desde hace un año comenzó apuntalarse con fuerza.

El caso de Castro molestó a Mackey y tiene razones para su enojo. El pibe negó varias veces estar negociando con Boca, pero levantó sospechas cuando se negó a firmar su primer contrato por pedido del Director Deportivo, quien tenía el dato que lo estaban siguiendo tras viajar como esparrin de la selección argentina.

Boca envió una propuesta en octubre y un par de semanas después la Lepra contestó con una contraoferta, algo que no cayó bien en Mackey, ya que no se enteró hasta que trascendió mediáticamente.

Es cierto que Newell”s podía hacer poco, ya que al no tener contrato, el jugador es considerado libre. Y la única protección en el fútbol argentino es un “pacto de palabra” que hay entre los clubes de no sacarse jugadores, algo que no siempre se cumple.

Por eso Boca ofreció 120 mil dólares como “compensación” y la Lepra contestó con una propuesta que incluía objetivos deportivos y un porcentaje de venta futura.

“Yo formo jugadores para que jueguen en la primera de Newell”s, no para que lo hagan en otros clubes, ni para ganar plata. Me da lo mismo si pagan 120 mil dólares o 5 millones, porque mi objetivo es otro, que jueguen en Newell”s”, le confió Mackey a El Hincha, dejando en claro su postura.

En ese sentido, Mackey buscó la manera de proteger su trabajo en inferiores, y tras asesorarse sobre leyes laborales y deportivas, le entregó a la dirigencia una lista de 20 jugadores mayores de 16 años para hacerle contrato y de alguna manera “blindarlos” y evitar que se vayan sin que la Lepra pueda hacer nada.

“A partir de los 16 años se les puede hacer contrato y si los padres quieren llevarlo por la patria potestad no pueden hacerlo. O deben pagar la rescisión o no pueden jugar en otro lado por el plazo que uno le hace el contrato”, contó el Director Deportivo.

“No es fácil hacer una elección de juveniles, porque uno puede tener una perspectiva y no una seguridad, y no siempre se protege todo. Pero esos 20 nombres consideramos que pueden ser chicos con futuro de primera”, señaló Mackey.

La idea parece ser ideal, pero choca contra un problema, la crisis económica en el Parque. Hacer un primer contrato a 20 juveniles implica un costo anual de 6 millones de pesos, y hoy es un dinero que no hay.

Y en la situación que atraviesa Newell”s, también se corre el riesgo de meter a esos 20 jugadores con potencial en el circuito de pagos mensuales con el riesgo de no cumplir, lo que podría generar un problema que hoy no existe con esos chicos.

Pero también está el riesgo de que aparezcan otros clubes, en especial del exterior, que vengan a la carga por otros valores jóvenes y se los lleven. Como sucede con Luciano Cingolani, quien estaría en la mira del Manchester United; o con Juan Sforza, capitán del seleccionado argentino Sub 15, que tras su destacada actuación en el Sudamericano quedó en la carpeta de varios emisarios europeos.

Y así, el muy buen trabajo que está haciendo Martín Mackey en Bella Vista, con un método que empieza a demostrar que también puede dar resultados en el fútbol, tendría un punto vulnerable que atentaría contra su posible éxito: el poder del dinero.