Lo condenaron a 12 de prisión por un crimen

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Un joven fue condenado a doce años de prisión por el crimen de Jorge Luis Molina, ocurrido hace poco más de dos años octubre de 2015 en Villa Gobernador Gálvez. Se trata de Lucas Gabriel Recalde, de 20 años, quien admitió la autoría del homicidio a través de un procedimiento abreviado que también incluye asalto a un remisero que el acusado cometió meses antes en esa misma ciudad.

 

“Lukita” Recalde fue apresado el 8 de noviembre de 2015 cuando circulaba en una moto con un acompañante e intentó eludir un control de rutina del Comando Radioeléctrico en la esquina de Córdoba y 17 de Octubre, en Villa Gobernador Gálvez.

 

El joven, entonces de 18 años, era buscado por el crimen de Molina e intentó escapar en vano. Luego, en la comisaría 25ª brindó un nombre falso pero al comprobar su verdadera identidad se estableció que tenía pedido de captura por el crimen de Molina.

 

En moto

 

Jorge Luis “Cirilo” Molina tenía 28 años cuando fue asesinado, pasadas las 20.40 del 7 de octubre de ese año. Estaba con dos pequeños vecinos de 5 y 7 años en la esquina de Rosario y el pasaje 5 de Villa Gobernador Gálvez cuando los ocupantes de una moto Yamaha Crypton estacionaron a unos 50 metros, frente a una panadería.

Los motociclistas —uno de ellos armado— caminaron hasta donde estaba Molina y los niños, a quienes les dijeron que se fueran porque los llamaba su madre. Entonces, según comentaron vecinos al día siguiente a un cronista de este diario, el chico de 7 años les respondió: “A mí, mi mamá no me manda. Yo me quedó acá”.

Seguidamente se oyeron tres o cuatro disparos que alcanzaron a Cirilo en el pecho y en un brazo. El muchacho alcanzó a caminar unos pasos hasta que cayó agonizante en la vereda. Familiares lo llevaron en un Renault 18 hasta el Hospital Gamen de Villa Gobernador Gálvez pero murió minutos después de llegar.

Testigos identificaron al tirador como “Lukita”, un joven de la barriada acusado de haber baleado días antes a dos adolescentes de 16 y 19 años en Cafferata al 2500 de Villa Gobernador Gálvez. Por su parte, según indicaron fuentes judiciales, el cómplice de Recalde se ha mantenido prófugo hasta estos días.

Sobre el crimen de Cirilo, al día siguiente una vecina comentó que era “muy difícil” conocer los motivos del crimen porque “hasta no hace mucho tiempo estos pibes (por el muerto y su matador) eran amigos”. En tanto, la familia de la víctima contó por esos días que Cirilo “estaba yendo a la iglesia” desde hacía unos meses y que “había cambiado la junta”.

Acuerdo judicial

Días atrás se dio a conocer la resolución judicial que establece la condena de Recalde a doce años de prisión efectiva por el homicidio y un asalto previo a mano armada. El acuerdo entre el fiscal de Homicidios Pablo Pinto y el defensor José Guirado fue presentado ante un tribunal conformado por los jueces Gonzalo López Quintana, Patricia Bilotta y Gustavo Pérez de Urrechu, quienes resolvieron homologarlo.

En una audiencia celebrada en Tribunales, Recalde prestó su acuerdo para ser condenado por los delitos de homicidio calificado por el uso de arma de fuego en concurso real con portación ilegítima de arma de uso civil por el crimen de Molina.

Pero además el acuerdo incluyó otro delito: robo calificado por el uso de arma de fuego, por un asalto que Recalde cometió la madrugada del 27 de junio de 2015 en el cruce de Cafferata y Soldado Aguirre, en Villa Gobernador Gálvez. En aquella oportunidad el acusado amenazó con un arma de fuego al conductor del remís que había abordado en Yapeyú al 2300 y le sustrajo el auto.

El acuerdo incluye una condena por un robo perpetrado meses cuando el acusado le robó el auto a un remisero