Los Monos denunciaron que les quisieron vender la libertad

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Ramón “Monchi” Machuca, uno de los líderes de la banda “Los Monos”, aseguró hoy que la policía de Santa Fe intentó “venderle la causa por un millón de pesos” y que el poder político armó una investigación para demostrar que su familia, el clan Cantero, “es el mal de la provincia”. 

Machuca, con un pedido de pena de la fiscalía de 41 años de prisión, fue el único cabecilla de la banda que pidió hablar hoy y con un breve pero intenso discurso de cinco minutos arremetió contra el partido que gobierna Santa Fe desde 2007, el ex gobernador Antonio Bonfatti, el juez Juan Carlos Vienna, primer magistrado del expediente, y la policía santafesina. 

“Somos el chivo expiatorio del socialismo. Hubo un pacto entre el socialismo, el juez Vienna, Luis Paz y la División Judiciales, a los que yo llamo los Cuatro Magníficos”, planteó. 

Machuca interpretó que la causa “Los Monos” fue la respuesta del gobierno provincial a la imagen construida que el gobierno kirchnerista erigió de Santa Fe desde el día en que el diputado nacional “K” Andrés “Cuervo” Larroque acuñó el término “narcosocialismo”. 

“Nos tomaron a nosotros como una asociación ilícita criminal para mostrar que nosotros somos el monstruo, el mal de la provincia, pero en verdad lo que pasa es una farsa”, se quejó. 

Fue allí cuando acusó al exgobernador de Santa Fe Antonio Bonfatti de tener un auto a su nombre, un Chevrolet Cruze, que fue a parar a manos de Luis Medina, el empresario que fue vinculado con el narcotráfico y que murió asesinado el 29 de diciembre de 2013. Se preguntó cómo Medina había llegado a lograr la autorización municipal para abrir una franquicia del boliche Esperanto, en la esquina céntrica de Zeballos y Presidente Roca, un proyecto que finalmente no se concretó por la resistencia de los vecinos. 

La otra imputada que aceptó declarar fue Lorena Verdún, exesposa de Claudio “El Pájaro” Cantero, otro cabecilla asesinado en 2013, a quien la Fiscalía acusa de formar parte de la asociación ilícita en carácter de testaferro, por autos que en su momento figuraron a su nombre. 

Ni bien se sentó ante el tribunal dijo sentir “impotencia” y “falta de respeto” por ser juzgada por dos magistrados (Ismael Manfrín y María Isabel Más Varela) que meses atrás “absolvieron a los asesinos” de su exmarido, en alusión al proceso penal celebrado en marzo que concluyó sin condenas. 

Explicó que rompió su relación con Claudio Cantero en 2008 y pidió que sea citada a declarar Mercedes Paz (hija de Luis Paz, sindicado por el clan Cantero como el ideólogo de su muerte), con quien su exmantuvo un noviazgo hasta el momento de ser asesinado. 

“Me acusan por formar parte de una asociación ilícita por tener dos autos. Esta causa la armó el juez Vienna en el afán de meter preso a toda la familia Cantero”, acusó. 

Y fue por más. Aseguró que el magistrado le había pedido “un Mini Cooper para dejarla afuera de la causa”, y aseguró que su único medio de vida era un negocio de ropa. También responsabilizó a Vienna por la muerte de su hija Daiana, ocurrida en un accidente en la ruta cuando la chica viajaba a visitar a su tío Guille detenido en Rawson.

Finalizados los alegatos de la fiscalía, las presentaciones de las defensas y las declaraciones de algunos imputados, el juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el lunes por la mañana, momento en que empezarán a desfilar los testigos y se analizará la carga probatoria que existe contra los 25 acusados, 13 de los cuales son policías.