La conmovedora carta de los papás de Justina

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“No podemos parar de llorar. Se nos fue el sol. Se nos fue Justina”, comienza el escrito publicado en la cuenta de la familia de la niña de 12 años, donde periódicamente se actualizaban las novedades del caso y se hacía una gran tarea para promover la donación de órganos.

 

“Paola y Ezequiel dieron todo por su hija. Lucharon para intentar salvarla convocando a miles de argentinos en esta campaña que llamamos ”La campaña de Justina”. En su dolor, les envían un abrazo gigante”, se apunta en uno de los párrafos del texto que se reproduce a continuación.

 

LA CARTA COMPLETA

 

No podemos parar de llorar.

Se nos fue el sol.

Se nos fue Justina.

Esperó 4 meses y luchó, con todas sus fuerzas, para que llegara ese corazón.

Por múltiples factores que afectan al sistema de salud argentino nunca llegó la salvación para ella. Todos los que vivieron una situación igual lo saben. El sistema nunca juega a favor de los pacientes.

Justina solo tenía a su papá, a su mamá, a Cipriano y Ceferino, a sus tíos, a sus abuelos, a su familia, a los amigos de su familia, a sus compañeros del colegio, a sus maestros, a toda la comunidad, a sus médicos y a todos ustedes luchando por salvarle la vida.

Con sus 12 años soportó y resistió, esperando. Soñando con su fiesta de cumpleaños el 9 de diciembre. Siempre apostando a salvarle la vida a los demás que estaban en su misma condición.

Justina es un ejemplo de alguien que antepuso la necesidad de otros antes que su vida misma. Nunca quiso que pidamos un corazón para ella: “Papi ayudemos a todos los que podamos”. Nuestra LEONA no quería que nadie pase por lo que ella pasó.

Paola y Ezequiel dieron todo por su hija. Lucharon para intentar salvarla convocando a miles de argentinos en esta campaña que llamamos La campaña de Justina. En su dolor, les envían un abrazo gigante. #Multiplicatex7 #LaCampañaDeJustinaDesdeElCielo

Justina se fue sabiendo que su lucha le salvó la vida a muchos que esperaban un trasplante. No llegó su corazón. No lo encontraron.

No podemos parar de llorar. Justina está en el cielo.