Premian con la Beca de L’oréal-UNESCO a científica venadense

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El programa busca premiar la excelencia científica, a través de la promoción y el estímulo a la participación de las mujeres en el ámbito científico, un área en la que, hasta hoy, ocupan sólo el 30% de los roles jerárquicos.

Así una de las galadornadas fue la venadense María Alejandra Molina–Investigadora Adjunta del CONICET con lugar de trabajo en el Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Exactas, Fisicoquímicas y Naturales de la Universidad Nacional de Río Cuarto-.quien obtuvo la Beca 2017.

La joven oriunda de nuestra ciudad fue distinguida por su trabajo “Desarrollo de nanogeles multifuncionales para terapia combinada con acción bactericida y fototérmica”, proyecto que se basa en el desarrollo de nanogeles multifuncionales capaces de liberar selectivamente antibióticos a bacterias, bajo un estímulo térmico generado por la radiación infrarroja cercana, para paliar la resistencia a antibióticos que desarrollan las bacterias y así prevenir infecciones.

“Es un incentivo muy importante, es un premio al esfuerzo y un impulso para seguir adelante, porque me apasiona mucho lo que hago”, exclamó María Alejandra, quien remarcó que hace poco retornó al país y que aplicó al Premio para iniciar su línea de investigación. “En Ciencias de la Vida tenés que ser flexible con tus horarios. El papel de la mujer científica en la familia es difícil si no tenés acompañamiento”, concluyó.

 

En tanto,  el Premio 2017 fue otorgado a la doctora Paula Casati –Investigadora Principal del CONICET en el Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (CEFOBI, CONICET-UNR)-, quien lidera el proyecto “Bases moleculares de la inhibición del crecimiento de plantas por radiación UV-B”. El mismo busca profundizar en el estudio del efecto de la radiación solar UV-B en el crecimiento de las hojas de las plantas para mejorar el crecimiento de los cultivos.

Participaron de la ceremonia el Ministro de Ciencia,Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, doctor Lino Barañao, y el Presidente del CONICET, doctor Alejandro Ceccatto.

Barañao expresó que “la participación de la mujer en la ciencia es importante para la ciencia misma. Las investigadoras suelen estar ligadas a una ciencia más aplicada, que impacte en la calidad de vida de la gente, son más empáticas. Me parece importante reconocer con el Premio su participación y generar igualdad de oportunidades entre hombre y mujeres”.

 

Por su parte Ceccatto celebró “el esfuerzo y éxito de la mujer de imponerse para llegar a un lugar de prestigio en la ciencia argentina. En el CONICET más del 50% de los miembros de la Carrera del Investigador Científico son mujeres y hay un 38% de participación femenina en cargos jerárquicos”. También felicitó a L’oréal y UNESCO por “mostrar el mérito de la mujer en la ciencia con un premio que está instalado como uno de los más importantes a nivel internacional”. Al concluir, agradeció que sea el CONICET el organismo científico-técnico elegido para seleccionar a las ganadoras año tras año.

El Premio

El Premio L’oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” pone de manifiesto la importante contribución de la mujer a la ciencia y consiste en un apoyo económico de 300 mil pesos para que la investigadora ganadora continúe con el desarrollo de su proyecto dentro del país, y 180 mil pesos para una joven investigadora o becaria en etapa de formación postdoctoral. A su vez, a través de acciones complementarias, se busca visibilizar a estas mujeres científicas y su trabajo, para que sean faro y referencia de muchas otras.

El Premio Nacional se encuadra dentro del Premio L’Oréal-UNESCO “For Women in Science”, un programa sin precedentes en el mundo. Los trabajos presentados fueron evaluados por un comité de reconocidos especialistas en esta materia, y un Jurado de Notables integrado por representantes del CONICET y autoridades de L’Oréal Argentina.

La investigadora del CONICET trabaja en el desarrollo de materiales antimicrobianos inteligentes que permitan superar el obstáculo de la resistencia a los antibióticos.

El desarrollo de antibióticos como método para eliminar microorganismos infecciosos transformó la historia de la medicina y permitió la salvación de millones de vidas. No obstante, su masiva utilización generó sus propios límites al permitir el surgimiento de bacterias resistentes a los antibióticos

En este contexto, se vuelve imperioso desarrollar estrategias terapéuticas antimicrobianas alternativas que permitan matar a las bacterias por otros medios. Entre ellas se encuentran las llamadas terapias fototérmicas que posibilitan la eliminación de microorganismos a través de la hipertermia localizada. Es decir de la aplicación de temperaturas pon encima de lo normal en zonas puntuales.

María Alejandra Molina, investigadora adjunta del Consejo en el Departamento de Química de la Facultad de Ciencias Exactas Físico-Químicas y Naturales de la Universidad Nacional de Río Cuarto y flamante ganadora de la Beca L’Oréal-UNESCO, participa de un proyecto para desarrollar geles nanométricos termosensibles, que permitan el funcionamiento sinérgico y simultáneo de dos estrategias antibacteriales: la liberación de antibióticos y el tratamiento fototérmico.