La excéntrica comida que Trump probó durante su visita

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Los coreanos consideran su cocina casi una cuestión de estado. Están orgullosos de ella y han sabido exportar algunos de sus platos, como el kimchi, un fermentado picante y sabroso de vegetales, a todo el mundo. Durante la gira del presidente de Estados Unidos Donald Trump, le dieron de probar algunas de sus comidas típicas y un condimento muy particular y añejo.

Mientras que los japoneses lo recibieron con hamburguesas (¡hechas con carne estadounidense!), los coreanos se mantuvieron fieles a sus costumbres.

Durante el banquete en la Casa Azul -el conjunto de edificios que componen la residencia presidencial en Seúl- sirvieron lenguado asado de la isla de Goge y arroz con hongos de pino, entre otras cosas. Pero un plato llamó especialmente la atención de la comitiva estadounidense: una costilla de ternera servida “con una exquisita salsa de soja de 360 años”. Sí, 360 años. Más o menos de la época en que toda América era una colonia y la revolución francesa ni siquiera un sueño. Cien años antes que Estados Unidos se convirtiera en un país.

Estas salsas tienen un valor altísimo y son preparados por artesanos que la fermentan durante décadas o a siglos, como en este caso. Por ejemplo, en 2012 se vendió por 90 mil dólares una salsa fabricada hace 450 años.